jueves, 19 de julio de 2007

El Ensayo: Diez Pistas para su composición

Curso: Historia teoría y gestión curricular. Fac. Educación, UdeA. 
Dictado por Profesor: José Ramiro Galeano Londoño.
Material de apoyo para un Estudio de Caso.


1. Un ensayo es una mezcla entre el arte y la ciencia (es decir, tiene un elemento creativo –literario- y otro lógico – de manejo de ideas-). En esa doble esencia del ensayo (algunos hablarán por eso de un género híbrido) es donde radica su potencia y su dificultad. Por ser un centauro – mitad de una cosa y mitad de otra – el ensayo puede cobijar todas las áreas del conocimiento, todos los temas. Sin embargo, sea el motivo que fuere, el ensayo necesita de una “fineza” de escritura que lo haga altamente literario.

2.  Un ensayo no es un comentario (la escritura propia de la opinión) sino una reflexión, casi siempre a partir de la reflexión de otros (esos otros no necesariamente tienen que ser explícitos, aunque por lo general, se los menciona a pie de página o en las notas o referencias). Por eso el ensayo se mueve más en los juicios y en el poder de los argumentos (no son opiniones gratuitas); en el ensayo se deben sustentar las ideas. Mejor aún, la calidad de un ensayo se mide por la calidad de las ideas, por la manera como las expone, las confronta, las pone en consideración. Si no hay argumentos de peso, si no se han trabajado de antemano, el ensayo cae en el mero parecer, en la mera suposición. 

3. Un ensayo discurre. Es discurso pleno. Los buenos ensayos se encadenan, se engarzan de manera coherente. No es poniendo una idea tras otra, no es sumando ideas como se compone un buen ensayo. Es tejiéndolas de manera organizada. Jerarquizando las ideas, sopesándolas (recordemos que ensayo viene de “exagium”, que significa, precisamente, pesar, medir, poner en la balanza). Si en un ensayo no hay una lógica de composición, así como en la música, difícilmente los resultados serán aceptables. De allí también la importancia de un plan, de un esbozo, de un mapa-guía para la elaboración del ensayo.

4. En tanto que discurso, el ensayo requiere del buen uso de los conectores (hay que disponer de una reserva de ellos); necesarios para que el ensayo no parezca desvertebrado. Hay conectores de relación, de consecuencia, de causalidad; los hay también para resumir o para enfatizar. Y a la par de los conectores, es indispensable un excelente manejo de los signos de puntuación. Gracias a la coma y al punto y coma punto seguido…, es como el ensayo respira, tiene un ritmo, una transpiración. Es el conocimiento inadecuado o preciso de los signos de puntuación lo que convierte a nuestros ensayos en monótonos o livianos, interesantes o densos. Ágiles o farragosos.


5. Hay dos grandes tipos de ensayos: uno, línea Montaigne (puede leerse, por ejemplo, “De cómo el filosofar es aprender a morir”, “De la amistad”, “De los libros”); y otro, línea Bacon (léanse al menos dos: “De los estudios”, “De las vicisitudes de las cosas”). En el primer caso, el ensayo es más subjetivo, abunda la citación – de manera muy propia -; en el segundo, el ensayo es más objetivo, y no hay ninguna referencia explícita, o son muy escasas. Tanto Montaigne como Bacon son maestros para desarrollar las ideas. Tanto uno como otro hacen lo evidente, profundo; lo cotidiano, sorprendente. Ambos apelan a otras voces, ambos recurren al pasado – a otros
libros – para exponer sus puntos de vista. Ambos emiten un juicio: se aventuran a exponer su pensamiento. Es importante releer a estos dos autores; fuera de ser un goce y un reencuentro con la buena prosa, son ensayos – modelo, aprovechables por cualquiera que desee aprender o perfeccionar su escritura ensayística. En el mismo sentido, deberíamos apropiarnos de la creación ensayística de Emerson y Chereston, recomendada una y otra vez por Jorge Luis Borges.

6. Otros ensayos exquisitos son los escritos por Alfonso Reyes y Pedro Henríquez Ureña. Un mexicano y un dominicano. Ensayos de peso, con profundidad y, sobre todo, realizados con todos los recursos literarios y el poder de la imaginación. Quién que haya leído, “Notas sobre la inteligencia americana” de Reyes, o “Seis ensayos en busca de nuestra expresión” de Ureña, no ha sentido como una revelación de la escritura potente, de la escritura gestora de mundos. Hay una “marca de estilo” en estos dos ensayistas, una “impronta” personalísima, que pone al ensayo en el mismo nivel del cuento o el poema. Cuando uno lee los ensayos de Reyes o de Ureña, lo que lee – además de un pensamiento vigoroso – es una excelente literatura.

7. Reyes y Ureña son los iniciadores, por decirlo así, de una larga tradición que va hasta Sábato y Borges. Consúltese la compilación El ensayo hispanoamericano del siglo XX, hecha por John Skirius; en este texto se condensan voces de ensayistas latinoamericanos valiosos: Manuel González Prada, Fernando Ortiz, José Carlos Mariátegui, Ezequiel Martínez Estrada, Luis Alberto Sánchez, Germán Arciniegas, Arturo Uslar Pietri, Eduardo Caballero Calderón, Enrique Anderson Imbert…y, por supuesto, Octavio Paz, Julio Cortázar y Gabriel García Márquez. Puede mirarse, de igual manera, la selección hecha por José Luis Martínez, El ensayo mexicano moderno; en este libro resaltan los ensayos de José Vasconcelos, Ramón López Velarde, Julio Torri, Xavier Villaurrutia, Jorge Cuesta, Edmundo O’Gorman y Leopoldo Zea., entre otros. Y para una perspectiva más nuestra, sería interesante y necesario conocer la selección elaborada por Jorge Eliécer Ruiz y Juan Gustavo Cobo –Borda, ensayistas colombianos del siglo XX; en esta selección descubriremos voces poco conocidas, la de Baldomero Sanín Caro (“De lo exótico”, “La civilización manual”), y la de Hernando Tellez (“La originalidad literaria”. “Traducción”). Basten estos textos y estos autores para mostrar cómo hay una enorme tradición en la producción ensayística. Tómense, entonces, como abrebocas o “textos de iniciación”.

8.  Para elaborar un ensayo, entre las muchas cosas que deben de tenerse en cuenta, resaltaría las siguientes:


8.1. ¿Cuál es la idea o ideas base que articulan el texto? En otros términos, ¿cuáles son los argumentos fuertes que se desean exponer o la idea que quiere debatirse o ponerse en cuestionamiento? Esta idea (la tesis) tiene que ser suficientemente sustentada en el desarrollo del mismo ensayo.

8.2. ¿Con qué fuentes o en qué autores se sustenta nuestro argumento? A partir de qué o quiénes, con qué material de contexto se cuenta; en síntesis, cuáles son nuestros puntos de referencia. Este es el lugar apropiado para la bibliografía, para la citación y las diversas notas.

8.3. ¿Qué se va a decir en el primer párrafo, qué en el segundo, qué en el último? (recordemos que la forma del ensayo es fundamental ; recordemos también que antes del ensayo hay que elaborar un esbozo, un mapa de composición). Qué tipo de ilación (sin hache) es la que nos proponemos: de consecuencia, de contraste, de relación múltiple. Es muy importante el “gancho” del primer párrafo: cómo vamos a seducir al lector, qué nos interesa tocar en él; igual fuerza debe tener el último párrafo: cómo queremos cerrar, cuál es la última idea o la última frase que nos importa dejar en la memoria de nuestro posible receptor. (Aunque no siempre el último párrafo es una conclusión, sí debe el ensayo tener un momento de cierre – de síntesis--, desde el cual puedan abrirse nuevas ventanas, otras escrituras. El último párrafo es una invitación a un nuevo ensayo – los ensayos se alimentan de otros ensayos: un nuevo ensayo abre camino a otros aún no escritos).

8.4. ¿Qué extensión aproximada va a tener? Recordemos que el ensayo no debe ser tan corto que parezca meditación, ni tan largo que se asemeje a un tratado. Hay una zona medianera: entre tres y diez páginas (por decir alguna magnitud). Pero sea cual sea la extensión, en cada ensayo debe haber una tesis (con sus pros y sus contras), y la síntesis necesaria. No olvidemos que el ensayo es una pieza de escritura completa.

9. Cuando el ensayo oscila entre las dos y las tres páginas, sobran los subtítulos. Cuando tiene un número de páginas mayor, puede recurrirse a varios sistemas: uno, subtitulando; otro, separando las partes significativas del ensayo con numerales (yo llamo a este tipo de ensayo, de “cajas chinas”). No debe olvidarse que cada una de las partes del ensayo precisa estar interrelacionada. Aunque “partamos” el ensayo (con subtítulos, frases o números), la totalidad del mismo (el conjunto) debe permanecer compacta. Si dividimos un ensayo, las piezas que salgan de él exigen estar en relación de interdependencia.

10. No podría terminar estas diez pistas sobre la elaboración de ensayos, sin mencionar el papel fundamental del género para el ejercicio, y el desarrollo del pensamiento. Por medio del ensayo es que "nos vamos ordenando la cabeza", es escribiendo ensayos como comprobamos nuestra "lucidez" o nuestra "torpeza mental". Cuando Theodor Adorno, en un escrito llamado – precisamente- "El ensayo como forma", señala el papel crítico de este tipo de escritura, lo que en verdad sugiere es la fuerza del ensayo como motor de la reflexión, como generador de la duda y la sospecha. El ensayo siempre "pone en cuestión", diluye las verdades dadas, se esfuerza por mirar los grises de la vida y de la acción humana. El ensayo saca a la ciencia de su "excesivo formalismo" y pone la lógica al alcance del arte. Es simbiosis, otro tanto había escrito George Lukacs en su carta a Leo Popper: "La esencia del ensayo radica en su capacidad para juzgar. Los ensayistas de oficio saben que las verdades son provisionales que toda doctrina contiene también su contrario, que todo sistema alberga una fisura. Y el ensayo, que es siempre una búsqueda, no hace otra cosa que hurgar o remover en esas grietas de las estructuras. Digamos, que el ensayo, puro ejercicio del pensar, es el espejo del propio pensamiento.

Las anteriores puntualizaciones no son excluyentes con otros estilos o con otras maneras de elaboración del ensayo, ni pueden leerse como una camisa de fuerza, son tan sólo recomendaciones, indicaciones generales o indicios.

Tomado de: Fernando Vásquez Rodriguez: El ensayo 10 pistas para su composición.

sábado, 7 de julio de 2007

Resumen “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro” Por Edgar Morin


Resumen














Los siete saberes necesarios para la educación del futuro” Por Edgar Morin










1. Una educación que cure la ceguera del conocimiento:






Para Morin el ready made en el conocimiento no puede ser filosofía del mañana; pues no existe conocimiento acabado que garantice la disolución del error y de la ilusión. Por el contrario, el conocimiento humano seguirá estando expuesto a las vibraciones de las alucinaciones sociales y personales; es así como no existe ciencia, que dejando de lado la afectividad, pueda comprometerse objetivamente con su eliminación definitiva.




Lo anterior, lleva a reflexionar al filosofo francés en cuál ha de ser el tipo de educación que nos cure de la ceguera de un conocimiento que sólo propende a la racionalización; pues “es cierto que el odio, la amistad o el amor pueden enceguecernos –y quizás pensemos que una ciencia objetiva sea la única salida-, pero también es cierto, que el desarrollo de la inteligencia es inseparable del de la afectividad””.




En consecuencia, Edgar Morin considera que la primera e ineludible tarea de la educación para afrontar tal ceguera, ha de ser la de enseñar un conocimiento capaz de criticar el propio conocimiento y, para ello, apela a evitar la doble enajenación que se da en “nuestra mente por sus ideas y de las propias ideas por nuestra mente”.





Por tanto, Morin concluye que si la primera tarea es la de enseñar un conocimiento que forme a la humanidad para criticar el conocimiento; el primer objetivo de la educación del futuro será apropiar a cada uno de los alumnos de la capacidad para detectar y subsanar los errores e ilusiones del mismo, en un escenario social de reflexibilidad, crítica y, sobre todo, de convivencialidad ideológica.







2. Una educación que garantice el conocimiento pertinente:





¿Cómo saber cuál es la información clave en este océano de datos? Morin responde con una invitación a determinar los problemas clave de la humanidad; potenciando así, la idea de una educación que promueva la “inteligencia general” dotada de sensibilidad ante el contexto o la globalidad y que a su vez pueda referirse a lo multidimensional y a la interactividad compleja de los elementos. Su distinción “pertinente” entre la “racionalización” como construcción mental que sólo atiende a lo general y a la “racionalidad” se atiene simultáneamente a lo general y a lo particular, permite definir lo que él denominó “conocimiento pertinente”, que siempre es y al mismo tiempo general y particular.





3. Una educación que enseñe la condición humana:






Morin confirma que conocer el ser Humano es situarlo en el universo y, al mismo tiempo, separarlo de él: la humanidad debe reconocerse en su humanidad común y, al mismo tiempo, reconocer la diversidad cultural implícita en todo lo humano.





Para ello, el filósofo francés refrenda que el conocimiento del ser humano ha de ser contextualizado: Al preguntar quiénes somos debemos preguntar dónde estamos, de dónde venimos y a dónde vamos.



Así sintetiza el ser y el desarrollo de lo humano en un conjunto de tríadas o bucles con las cuales explica lo global y lo individual de la especie: a. Cerebro-mente-cultura; b. Razón-afecto-impulso; c. Individúo-sociedad-especie. Para concluir que la educación deberá mostrar el destino individual, social, global de todos los humanos y nuestro arraigamiento como ciudadanos de la tierra.








4. Una educación que enseñe la identidad terrenal:










El horizonte planetario es fundamental en la educación de hoy y del futuro: el desarrollo de un auténtico sentimiento de pertenencia a nuestra tierra, considerada por Morin como la última y primera patria, es imprescindible para el desarrollo de la conciencia antropológica, ecológica, cívica y espiritual.





La historia tuvo su nacimiento en una diáspora de todos los humanos destinados a cubrir cada uno de aquellos rincones solitarios de la tierra, en donde diversidad de lenguas, religiones y culturas hicieron su aparición en escena.





Hoy, la tecnología acerca la diversidad humana y todos aquellos lenguajes secretos a nuestros oídos ya son más claros y podemos, por fin, comenzar a caminar de la mano hacia un nuevo destino. Destino que en la voz de Morin es volver a relacionar las culturas, volver a unir lo disperso.







5. Una educación que enseñe a enfrentar las incertidumbres:












Las distintas sociedades, los distintos imperios y pueblos, siempre suponen que el futuro ha de edificarse conforme a sus patrones o modelos; véase Roma, un imperio tan extendido en el tiempo, el mejor ejemplo que podemos mostrar de esta creencia.





Pero los imperios caen y cae su cultura, su poder. El futuro es incierto y el ser humano debe ser consciente de ello... ¡Podemos reconocer lo indefinido de nuestras vidas!





Así afecta la incertidumbre el futuro, pero también se riega como una infección en el conocimiento, en nuestras propias decisiones. Morin apunta que una vez que tomamos una decisión, comienza a operar el concepto ecología de la acción y se desencadena una serie de acciones y reacciones que afectan al sistema global y no podemos predecir. Pero no se nos educó para la incertidumbre y Morin matiza su confirmación, así: “ existen algunos núcleos de certeza, pero son muy reducidos. Navegamos en un océano de incertidumbres en el que hay algunos archipiélagos de certeza, no viceversa”.





En virtud de este fenómeno de incertidumbre convertido ya en una constante, Morin concluye que la educación debe hacer suyo el “principio de incertidumbre” a la manera en que la física lo asumió a partir de 1900 cuando Heisenberg se lo enunció a la ciencia, porque ya en el siglo XX se ha derruido totalmente la predictividad del futuro.









6. Enseñar la comprensión:





Morin verificó que comunicación no implica comprensión.







Por eso la educación tiene que abordar la comprensión de manera directa y en dos sentidos:






A. La comprensión interpersonal e intergrupal. Y




B. La comprensión a escala planetaria.







La comprensión siempre está amenazada por los códigos éticos de los demás (sus costumbres, sus ritos, sus opciones políticas). De ahí, que los grandes enemigos de la comprensión sean el egoísmo, el etnocentrismo y el sociocentrismo.







“Enseñar la comprensión significa enseñar a no reducir al ser humano a una o varias de sus cualidades que son múltiples y complejas”. No podemos “etiquetar” las personas, ellas están más allá de la “etiqueta”.





Al respecto Morin propone la posibilidad de mejorar la comprensión mediante:






A. La apertura empática hacia los demás. Y






B. La tolerancia hacia las ideas y formas diferentes, en la medida en que no atente a la dignidad humana.







Morin resuelve este punto, afirmando que la comprensión alienta el establecimiento de sociedades democráticas, pues fuera de éstas no cabe la tolerancia ni la libertad para salir del círculo etnocéntrico. Concluye con que la educación del futuro deberá asumir un compromiso sin requiebres con la democracia, porque sólo en la democracia abierta se puede realizar la comprensión a escala planetaria entre pueblos y culturas.













7. La ética del género humano:












Morin clama por una ética válida para todo el género humano como una exigencia de nuestro tiempo, además de las éticas particulares.







Retoma el bucle individúo-sociedad-especie como base para el establecimiento de una ética de futuro y confirma que en el bucle individuo-sociedad se origina el deber ético de enseñar la democracia como consenso y aceptación de reglas democráticas.







Aclara, a su vez, que el bucle en mención requiere alimentarse de diversidades y antagonismos; o sea, que el contenido ético de la democracia afecta todos los niveles y que el respeto a la diversidad significa que la democracia no se identifica con [1]la dictadura de las mayorías.







Termina diciendo que el bucle individuo-especie sustenta la necesidad de enseñar la ciudadanía terrestre; porque la humanidad ya no es una noción abstracta y distante, ya se ha convertido en algo concreto y próximo que interactúa y tiene obligaciones planetarias.

















Referencia:








1. MORIN, Edgar. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Ed. UNESCO. Páginas 60. Francia. 1999. Traducción de VALLEJO-GÓMEZ , Mercedes. Univ. Pontificia Bolivariana. Medellín-Colombia.

viernes, 6 de julio de 2007

Competencias y Hábitos en la Formación y Selección de los Docentes

RELATORÍA DEL ARTÍCULO

“LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EN LA FORMACIÓN Y
SELECCIÓN
DE LOS DOCENTES: HÁBITOS Y COMPETENCIAS”



Texto tomado del libro: Para ser educador en el  siglo XXI. Colección Aula Abierta. Profesor José Ramiro Galeano Londoño de la UdeA.


Relator: Raúl de J. Roldán Álvarez
Curso: Historia, teoría y gestión curricular
Fecha: Jueves, 12 de abril de 2007




1. Primer momento: “Sobre la temática del texto”:


a. ¿Cuál es la tesis propuesta por el autor?


El autor (José Ramiro Galeano Londoño), se propone diferenciar entre la formación de los educadores y la de otros profesionales vinculados al ejercicio de la docencia, y para esto intenta fijar una distinción en el concepto de competencia desde lo que denomina hábitos en el desempeño docente, en el caso de los primeros, y el ejercicio de competencias generales, por los últimos.


b. ¿Cómo se desarrolla el esquema argumentativo del texto?


El autor argumenta su tesis o propósito a través de los siguientes puntos:


b.1. Planteamiento del problema: La carencia de una relación que posibilite el encuentro entre las demandas de “mejoramiento de la calidad” en el sistema educativo que posibiliten la asimilación de diversos y cambiantes campos del saber y la calidad del docente entendida como el desarrollo de hábitos (vocación, cambio, comprensión, voluntad, integridad, recreación, ciudadanía, formación pedagógica y saber), se convierte en un obstáculo para la reflexión, la determinación de talentos y el cumplimiento de la misión profesional del educador.


b.2. Argumentos: Los argumentos que sirven de base para la distinción en el concepto de competencia entre lo que el autor denomina hábitos en el desempeño docente y competencias generales de otros profesionales, son enunciadas en sendos apartados, de la siguiente manera:


b.2.1. Hábitos en la formación docente:


§ Si se quiere ser educador, no es suficiente con que la educación convierta a una persona en un ser responsable y plenamente identificado, se hace necesario que propicie un encuentro con hábitos propios de la educación, tales como: la vocación, el desarrollo de una capacidad para adecuarse a los cambios, la comprensión, la búsqueda de autonomía en el pensamiento, una formación integral o humanística, el pleno ejercicio de la ciudadanía y el desarrollo de un discurso pedagógico que le dé sentido a la mencionada condición.


§ Es así como la vocación es entendida por el autor como un modo de formación que trasciende la simplemente disciplinaria, porque escucha las demandas internas de carácter subjetivo y propicia el ejercicio de la autocrítica a la conducta o el modo de vida del sujeto; en tanto, la formación disciplinaria es un método de explicación de los objetos externos alejados fenomenológicamente de la propia de condición de quien los observa.


§ El cambio es visto como la capacidad del sujeto para la adecuación a una cultura docente sometida a una resolución constante de problemas variables en los ámbitos de la pedagogía, curricular, didáctico, de investigación, evaluación y otros inherentes a dicho escenario.


§ El autor análoga la comprensión y la interpretación, entendiendo esta como la capacidad de concebir la compleja relación que se presenta entre texto, contexto, imagen y lenguaje desde la operación del método hermenéutico, el cual debe posibilitar la mediación entre el sujeto y el encuentro de sentido vivencial de la relación establecida entre los componentes mencionados.


§ La autonomía para el autor es conciencia en el sentido de alteridad; o sea, colocarse en el lugar del otro para alimentar, así, el criterio de responsabilidad personal y social ante las demandas de aprendizaje y la búsqueda permanente de nuevos modelos de enseñanza que respondan a éstas.


§ La integridad es vista en el texto con un enfoque humanístico que permite la trascendencia de lo meramente útil y busca en el fuero interno las potencialidades que permiten que el profesional de la educación se sienta realmente docente y no un simple ejercitante del oficio de enseñar.


§ El ejercicio de la ciudadanía encuentra sentido educador, cuando el docente tiene una comprensión de lo público, de su condición de reconstructor social y tiene como marco de actuación una pedagogía de lo constitucional y de las demás normas que regulan el mencionado ejercicio.


§ Y, por último, en lo atinente al desarrollo del hábito pedagógico, el autor recalca que su sentido, en el docente actual, sólo puede encontrarse en la construcción de un discurso que privilegie no sólo la individuación sino la importancia de una axiología del ser-diferente, en un esfuerzo por superar las modelizaciones y escolarizaciones que, en última instancia, van en contra de la diversidad y atentan la imaginación y la creatividad tanto de aquel que enseña como del que aprende.


b.2.2. Las competencias en la formación docente


§ El autor plantea el reduccionismo implícito en el concepto ”competencia” dirigido a la formación del docente, si se le mira desde lo establecido en la normatividad colombiana vigente. Es por esto, que el concepto de “habilidad” es propuesto como una forma de zanjar las asimetrías que se presentan con aquel, en la determinación del verdadero sentido del ejercicio de la docencia y la distinción de éste cuando es adelantado por profesionales de ámbitos científicos diferentes al de la educación.


§ En la anterior dirección, se plantea que las competencias fundamentales establecidas por norma tales como las de ciudadanía, sabiduría, empatía y contextualización pierden suficiencia, debido al criterio operativo y procedimental con el que son enfocadas. De aquí, que una formación del docente sólo desde “”el saber hacer en contexto” o desde una instrucción en los dispositivos operativos de carácter didáctico no potencie la capacidad teórica y de debate crítico acerca del acto educativo, especialmente en las denominadas ciencias sociales y humanas.

§ Con base en lo anterior, las competencias, tal y como están establecidas, instruyen al docente en el saber qué y en el saber cómo; pero el carácter procedimental aplicado a la formación sintetizada en el saber por qué (valores y sentidos) y en el saber para qué (intereses, opciones, creencias) no propician la emergencia de un docente “formado para formar en competencias desde los saberes científicos, tecnológicos [y otros]”.

§ Siendo así, que el MEN, desde un marco genérico, categorice las competencias en cognitivas (referidas al manejo conceptual y aplicaciones en ámbitos y contextos particulares de carácter académico y cotidiano dirigidas a resolver problemas en las ciencias, la tecnología, las artes, las humanidades); procedimentales (referidas al manejo de técnicas, procesos y estrategias operativas para buscar, seleccionar, organizar y utilizar información significativa, codificarla y decodificarla a partir de la pedagogía, el currículo, la didáctica, la filosofía, la epistemología, la investigación; disciplinas que deben ser aplicadas en los objetos de conocimiento o de enseñanza); interpersonales o socializadoras (definidas como la actitud o disposición de un individuo para interactuar y comunicarse con otros y ponerse en el lugar de esos otros, percibiendo y tolerando sus estados de ánimo, emociones, reacciones, etc., es decir capacidad de descentración e intrapersonales o valorativas (entendidas como la capacidad de reflexionar sobre uno mismo, lo cual permite descubrir, representar y simbolizar sus propios sentimientos y emociones). (MEN 2002, p. 79).


§ De acuerdo con lo expuesto, el autor concluye que “la inclusión del currículo por competencias solicita un cambio en el quehacer del docente”, y propone el abandono del carácter procedimental en el que está inmerso, en el que no se desliguen las competencias y puedan ser vistas desde un enfoque integral e integrador.


c. ¿Cuáles son las nociones y categorías centrales del texto?


Las categorías o ideas centrales del texto se pueden sintetizar en las siguientes díadas:


§ Educación-otras disciplinas

§ Hábito-competencia


§ Cambio-tradición


§ Sentido-significado

§ Contexto-texto


§ Autonomía-norma

§ Filosofía-ciencia


§ Hermenéutica-decodificación


§ Vocación-ejercicio


§ Quehacer-procedimiento




Relacionadas las anteriores díadas categoriales no sólo entregan el propósito (tesis) del documento sino sus más importantes argumentos sustentatorios.


d. ¿Cuáles son las conclusiones que propone el autor, el texto o la teoría?


La conclusión que propone el Autor es la siguiente:


“La formación docente, no es solo cuestión de competencias procedimentales, o competencias cognitivas, grados en el escalafón, o títulos, es lo más íntimo de la profesión, porque es ayudar a otros a ser mejor desde competencias generales como el ser, (competencias intrapersonales) y el convivir (competencias interpersonales), las cuales deberán ser hábitos en el educador.”



2. Segundo momento: “Sobre el proceso de lectura”


2.a. ¿Qué nuevas ideas descubrió? ¿Qué necesidades, inquietudes o preguntas surgieron a partir de los planteamientos del autor?

Me surgen las siguientes inquietudes:


Si bien es válida la resignificación de ciertos términos; el reciclaje y la resonancia del concepto “hábito" es un tanto vaga, si lo que se propone con el texto es hacer reconocer la necesidad del desarrollo de unas competencias en la formación de un tipo de docente para el siglo XXI, que no solo trasciendan las competencias instrumentales que sirven de base a los ámbitos operativos de los gobiernos o las instituciones sociales sino que posibiliten una formación integral que incluya la dimensión emocional y espiritual del Sujeto-docente. Creo que bien podría hablarse de un nuevo "valor" o nuevos "valores" que posibiliten redimensionar la concepcion misma de "competencia" que se tiene vigente, en tanto, se pueda aclarar el modo como sociologicamente el "habito" no va a reñir con lo institucional.



2.b. ¿Qué no entendió o no puede relacionar con el texto?


Encuentro que se hace necesario explicitar mas el uso del concepto “hábito” en su relación con el de "competencia" en el texto, si se parte de mirar el mismo desde un enfoque sociológico.


2.c. ¿Qué ideas se hace necesario citar del texto?


2.c.1. “La educación debe servir para ayudar al hombre y a la mujer a ser responsables, a encontrarse con ellos mismos, a revisar continuamente su rumbo, su misión, y si quieren ser educadores a encontrar sus hábitos como: vocación, cambio, de comprensión, autonomía, integridad, ciudadanía y pedagogía los cuales son hábitos propios de un educador”.


2.c.2.“La búsqueda de sentido tiene que ver con el desenmascaramiento, para encontrar lo auténtico, lo genuino”.

2.c.3. “Al servicio docente están llegando profesionales, no siempre hombres y mujeres con vocación docente, formados en las disciplinas, pero no en los fines, desconociendo que cuando se pierde o no se tiene el sentido de la profesión se pierde la calidad en su desempeño”.


2. d. ¿Cómo fue su proceso de lectura? ¿Qué estrategias empleó para comprender el texto y relacionarlo con sus intereses?


Inicialmente realicé un resumen del texto basado en el siguiente derrotero:


§ Lectura del texto

§ Análisis del texto


§ Contextualización


§ Una sencilla valoración crítica del texto

§ Para llegar a través de este proceso a elaborar una relatoría con preguntas y respuestas que permiten recoger lo más significativo del texto.

Glosario Sobre Currículo con base en la legislación educativa colombiana (Ley 115 de 1994 y algunos decretos)



1. Acompañamiento:


El acompañamiento es una estrategia en la que dos o más organizaciones se relacionan, comparten conocimientos y se enfocan en la mejora de una situación claramente determinada y caracterizada.

Es integral porque incluye los distintos componentes, procesos y actores de la situación que se espera mejorar, además, su acción se articula alrededor de la institución educativa como unidad básica.

Esta dirigido a aumentar la capacidad de la institución educativa para gestionar colegiadamente sus procesos, para mejorar las dimensiones de la gestión escolar y para promover el trabajo de forma autónoma y responsable que garantice la igualdad de oportunidades para el logro de oportunidades de aprendizaje de todos los alumnos.

2. Carácter de la Educación Media:

La educación media tiene el carácter de académica o técnica. A su término se obtiene el título de bachiller que habilita al educando para ingresar a la educación superior en cualquiera de sus niveles y carreras.

3. Competencia:


“Es la manifestación, en la actuación (desempeños), de los conocimientos y la inteligencia en determinado contexto, siendo la inteligencia ‘un potencial bio-psicológico para procesar información que sirve para resolver problemas o crear productos. SECRETARIA DE EDUCACIÓN DEL DISTRITO. Documento competencias básicas 7° y 9°, Bogotá, 2002.

4. Competencia Laboral:



Es el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que aplicadas o demostradas en situaciones del ámbito productivo, tanto en un empleo como en una unidad para la generación de ingreso por cuenta propia, se traducen en resultados efectivos que contribuyen al logro de los objetivos o negocios. MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL. Articulación de la educación con el mundo productivo. La formación de competencias laborales. 2003.Existen múltiples definiciones, algunas de ellas. Ver página:
www.ilo.org/public/spanish/region/ampro/cinterfor/):- Capacidad para llevar a cabo exitosamente una actividad laboral plenamente identificada. La competencia laboral no es una probabilidad de éxito en la ejecución del trabajo, es una capacidad real y demostrada. Centro Interamericano de Investigación y Documentación sobre Formación Profesional Cinterfor/OIT Capacidad productiva de un individuo que se define y mide en términos de desempeño en un contexto laboral y no solamente de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes; éstas son necesarias pero no suficientes por sí mismas para un desempeño efectivo. Consejo de Normalización y Certificación de Competencia Laboral - CONOCER, México. - Las competencias profesionales definen el ejercicio eficaz de las capacidades que permiten el desempeño de una ocupación, respecto a los niveles requeridos en el empleo. "Es algo más que el conocimiento técnico que hace referencia al saber y al saber-hacer". El concepto de competencia engloba no sólo las capacidades requeridas para el ejercicio de una actividad profesional, sino también un conjunto de comportamientos, facultad de análisis, toma de decisiones, transmisión de información, etc., considerados necesarios para el pleno desempeño de la ocupación. Instituto Nacional de Empleo -INEM-, España.Las competencias laborales puedes ser generales o específicas:

4.1. Competencias Laborales Específicas:



Están orientadas a habilitar a un individuo para desarrollar funciones productivas propias de una ocupación o funciones comunes a un conjunto de ocupaciones. En el sector educativos, estas competencias han sido ofrecidas tradicionalmente por las instituciones de educación media técnica. MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL. Articulación de la educación con el mundo productivo. La formación de competencias laborales. 2003.

4.2. Competencias Laborales Generales:



Son las requeridas para desempeñarse en cualquier entorno social y productivo, sin importar el sector económico, el nivel del cargo o del tipo de actividad, pues tienen el carácter de ser transferibles y genéricas. BRUNNER; JOSE JOAQUÍN. Competencias de empleabilidad. En: http://www.geocities.com/brunner_cl/empleab.html. En: MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL. Articulación de la educación con el mundo productivo. La formación de competencias laborales. 2003.

5. Currículo:


"Es el conjunto de criterios, planes de estudio, metodologías y procesos que contribuyen a la formación integral y a la construcción de la identidad cultural nacional, regional y local, incluyendo también los recursos humanos, académicos y físicos para poner en práctica las políticas y llevar a cabo el proyecto educativo institucional." Decreto 230 Art. 2°.

6. Educación Básica:


La educación básica corresponde a la identificada en el artículo 356 de la Constitución Política como educación básica obligatoria, la cual es desarrollada en dos ciclos: el de educación primaria y el de educación secundaria. Comprende nueve (9) grados y se estructura en torno a un currículo común, conformado por las áreas fundamentales del conocimiento y de la actividad humana.

7. Educación Informal:

Se considera educación informal todo conocimiento libre y espontáneamente adquirido, proveniente de personas, entidades, medios masivos de comunicación, medios impresos, tradiciones, costumbres, comportamientos sociales y otros comportamientos no estructurados.

8. Educación Formal:


Se entiende por educación formal aquella que se imparte en establecimientos educativos aprobados, en una secuencia regular de ciclos lectivos, con sujeción a pautas curriculares progresivas, y conducente a grados y títulos.

8.1. Niveles de la educación formal:


La educación formal a que se refiere la ley 115, se organiza en tres (3) niveles:

8.1.1. El Preescolar: Comprende mínimo un grado obligatorio.

8.1.2. La Educación Básica: Con una duración de nueve (9) grados que se desarrolla en dos ciclos:

8.1.2.1. La Educación Básica Primaria de cinco ( 5) grados y

81.2.2. Educación Básica Secundaria de cuatro (4) grados. La Educación Media. Con una duración de dos (2) grados.

8.1.3. Educación Media: La educación media constituye la culminación, consolidación y avance en el logro de los niveles anteriores y comprende dos grados, el décimo (10°) y el undécimo (11°). Tiene como fin la comprensión de las ideas y los valores universales y la preparación para el ingreso del educando a la educación superior y al trabajo.

8.1.3.1. Educación Media Académica: La educación media académica permite preparar al estudiante, según sus intereses y capacidades, profundizar en un campo específico de las ciencias, las artes o las humanidades y acceder a la educación superior.

8.1.3.2. Educación Media Técnica: La educación media técnica permite preparar a los estudiantes para el desempeño laboral en uno de los sectores de la producción y de los servicios, y para la continuación de la educación superior.
Otras categorias contempladas por la ley de educacion:

8.1.4. Educación No Formal: La educación no formal es la que se ofrece con el objeto de complementar, actualizar, suplir conocimientos y formar, en aspectos académicos o laborales sin sujeción al sistema de niveles y grados establecidos en art. 11 de la Ley General de Educación.

8.1.5. Educación para Adultos:



La educación para adultos es aquella que se ofrece a las personas en edad relativamente mayor a la aceptada regularmente en la educación por niveles y grados del servicio público educativo, que deseen suplir y complementar su formación, o validar sus estudios.

8.1.6. Educación para Grupos Étnicos:



Se entiende por educación para grupos étnicos la que se ofrece a grupos o comunidades que integran la nacionalidad y que posean una cultura, una lengua, unas tradiciones y unos fueros propios y autóctonos. Esta educación debe estar ligada al ambiente, al procesos productivo, al proceso social y cultural, con el debido respeto de sus creencias y tradiciones.


8.1.7. Educación Preescolar:

La educación preescolar corresponde a la ofrecida al niño para su desarrollo integral en los aspectos biológico, cognoscitivo, psicomotriz, socio-afectivo y espiritual, a través de experiencias de socialización pedagógicas y recreativas. Esta educación comprende por lo menos un grado obligatorio.


9. Equipo de Gestión Institucional:



El equipo de gestión institucional es el grupo de directivos y docentes con aptitudes complementarias. Se consideran mutuamente responsables basados en un muy buen nivel de confianza. Está dedicado al logro del mejoramiento de los resultados de la acción educativa. Actúa en torno a un conjunto de metas de desempeño comunes y un mismo método de trabajo.

10. Estándar de Contenido:


"Lo que los profesores debieran enseñar y lo que se espera que los estudiantes aprendan, en descripciones claras y específicas sobre habilidades y conocimientos." DIANE RAVITCH. Documento sobre Estándares Curriculares.

11. Estándar Básico de Competencias:


"Son niveles básicos de competencia (saber y saber hacer) que los estudiantes deben alcanzar en determinada área y en determinado conjunto de grado." MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL. Nuevo documento de estándares, 2003.

12. Estándar Curricular:



"Son criterios que especifican lo que los estudiantes deben saber y ser capaces de hacer." MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL. Documento inicial sobre estándares, 2002

13. Estándar de Desempeño:



"Definen grados de dominio o niveles de logro. Ellos responden a la pregunta ¿Cuán bueno es lo suficientemente bueno?' Describen qué clase de desempeño representa un logro inadecuado, aceptable, o sobresaliente."

14. Estándar de Oportunidad:



"Definen la disponibilidad de los recursos que las escuelas, distritos y el estado proporcionan. Para que los estudiantes puedan alcanzar los estándares de contenido y de desempeño." DIANE RAVITCH. Documento sobre Estándares Curriculares.

15. Evaluación de Competencias Básicas:


Eje de la estrategia para el mejoramiento de la calidad de la educación en Bogotá. Está dirigida a establecer estándares de competencias que deben ser alcanzados por los estudiantes en las áreas de lenguaje, matemática y ciencias naturales, permitiendo conocer qué tan lejos están los niños y jóvenes de que aprendan lo que deben aprender.

16. Formación Profesional:



Es el proceso teórico práctico sistemáticamente adelantado, mediante el cual las personas adquieren, mantienen o mejoran conocimientos técnicos y tecnológicos, destrezas, aptitudes y valores que sustentan su empleabilidad como trabajadores y su capacidad para actuar crítica y creativamente en la actividad productiva, contribuyendo así a su propio desarrollo personal, a la competitividad de la economía y al ejercicio pleno de la ciudadanía. Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, Colombia.

17. Indicador de Logro:



"Son indicios, señales, rasgos o conjuntos de rasgos, datos e informaciones perceptibles que al ser confrontados con lo esperado, Pueden considerarse como evidencias significativas de la evolución del desarrollo humano." Resolución 2343 Art. 8° (Derogación Implícita por la Ley 715, del art 148 literal d) numeral 1).

18. Lineamientos Curriculares:


Son el fundamento pedagógico, filosófico y epistemológico de las áreas del conocimiento, "Con ellos se pretende atender la necesidad de orientaciones y criterios nacionales sobre los currículos, sobre la función de las áreas y sobre nuevos enfoques para comprenderlas y enseñarlas." MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL.


18.1. Lineamientos curriculares de Matemáticas 1998. Logro: "Conjunto de juicios sobre el avance en la adquisición de los conocimientos y el desarrollo de las capacidades de los educandos, atribuibles al proceso pedagógico." Decreto 1860 Capítulo VI Art. 47 (Derogado por Decreto 230 feb / 2002)

19. Planes de área:



Es el "mapa de navegación" de cada una de las áreas del conocimiento, donde se estructuran y explican, entre otros, los siguientes aspectos:

19.1. Antecedentes

19.2. Sentido

19.3. Estructura

19.4. Ejes

19.5. Contenidos:

· Estándares

· Competencias básicas

· Logros

19.6. Metodología

19.7. Evaluación:

· Aspectos e Instrumentos

· Estándares de desempeño

19.8. Planes para estudiantes con dificultades

19.9. Recursos: Plan de estudios: Es el esquema estructurado de las áreas obligatorias y optativas con sus respectivas asignaturas que forman parte del currículo. Debe contener al menos los siguientes aspectos:

19.9.1. La intención e identificación de los contenidos de cada área.

19.9.2. Señalando las correspondientes actividades pedagógicas. La distribución del tiempo del proceso educativo.

19.9.3. Los logros, competencias y conocimientos.

19.9.4. Los criterios y procedimientos para evaluar el aprendizaje y el desarrollo de capacidades. Planes para estudiantes con dificultades en su aprendizaje. La metodología aplicable a cada una de las áreas.

19.10. Indicadores de desempeño para auto evaluación institucional. Decreto 230 Art. 3



20. Plan de Mejoramiento Institucional:

Es una herramienta gerencial de mejoramiento institucional, con la cual es posible reorientar el camino de la institución educativa hacia unos propósitos y resultados queridos y acordados, a partir de una caracterización y priorización de los problemas más sentidos de la institución.


21. Rotación de Estudiantes:

Es un sistema pedagógico de optimización de todos los espacios físicos de una institución educativa, que busca mejorar la calidad y la cobertura mediante la organización y administración de aulas por áreas del conocimiento, que responden a un diseño institucional, de grado y de área.

21.1. Ventajas de la Rotación de Estudiantes:

- Formación de Autogobierno y autonomía.

- Metodologías de clase que corresponden a un modelo Institucional PEI y de las áreas, mejoramiento de la planeación docente, de las áreas de los niveles e institucional en general.

- Mayor organización y coherencia en el trabajo de los equipos de docentes de las áreas y los grados de la institución Educativa, IE, (incluidas aquí las distintas jornadas que pueda tener una IE). Ampliación de la cobertura. Optimización de todos los espacios de la IE.