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viernes, 1 de mayo de 2020

Derrotero para el análsis de una película

EL ANÁLISIS DE UNA PELÍCULA COMO PROCESO DE ALFABETIZACIÓN VISUAL EN LO ESTÉTICO Y LO EMOCIONAL*


Introducción

El cine es un medio de comunicación, y por tanto es necesario interpretar sus resultados para descubrir qué es lo que nos quieren comunicar. Una película se compone de millones de elementos diferentes que en su conjunto, forman una narración con posibilidades de variados comentarios. Como todo relato, una película utiliza técnicas que hay que conocer, descubrir e interpretar para que los mensajes lleguen a nosotros de la forma más parecida a cómo quienes han realizado la película lo han pretendido.

Por eso una película no basta con verla. Hay que analizarla con ojo crítico con el fin de formarnos tanto en la comprensión del cine como contador de historias, como transmisor de valores y portador de arte y de conocimientos.

En el cine, además cómo ya hemos visto antes, se dan muchas y muy características formas de contar las historias. La mayoría de ellas tienen que ver tanto con el argumento como con la manera de situar los planos, de mover la cámara, del sonido, de la actuación de los protagonistas, y de muchos otros factores, que no solamente te van a indicar cual es el mensaje de la película o de cada secuencia, sino que además re van a enseñar a que cuando vayas al cine le encuentres mayor sentido.

¿Qué pretendemos?

· Analizar el cine como arte, técnica y medio de comunicación.
· Analizar películas para apreciar su narración y lenguaje.
· Valorar una película desde un punto de vista objetivo.
· Valorar una película desde la propia opinión del espectador.
· Interpretar el cine desde la óptica de la historia del siglo XX.
· Aumentar el deseo por ir al cine.

¿Qué sabemos?

· ¿Por qué vas al cine?
· ¿Qué películas te gustan más?
· ¿Comentas las películas con tus amigos?
· Enumera dos películas que se basen en una novela.
· Enumera dos películas con guión propio.
· Cita alguna escena de película en la que se luche contra la violencia.
· Cita alguna película en la que se valore la solidaridad.
· Cita alguna película que no te haya gustado porque atenta contra tus criterios.
· Cita varios actores y actrices a los que te gustaría parecerte en algún papel que interpretan.

¿Qué vamos a aprender?

Conceptos

· Describir críticamente el argumento de una película.
· Comparar películas con la obra literaria.
· Realizar la ficha técnica de una película, en relación con elementos técnicos, sus mensajes y su estilo narrativo.
· Analizar el lenguaje cinematográfico en relación con el mensaje.
· Detectar trucos y efectos especiales.
· Analizar el mensaje de una película.

Procedimientos

· Distinción entre lo que se ve y lo que se interpreta.
· Análisis de la narrativa cinematográfica en relación con el mensaje.
· División de la película en unidades narrativas.
· Partición de la película en mensajes.
· Identificación del papel de cada personaje.
· Comparación entre diversos géneros cinematográficos.
· Dibujo de un mapa de conceptos de la narración de una película.

Actitudes

· Opinión sobre actuaciones de los personajes.
· Crítica sobre los valores y actitudes que propone una película.
· Comparación entre lo que plantea una película y nuestra realidad.
· Diferencia entre lo que se expone en una película y lo que opinamos.
· Juicio sobre cómo hubiera enfocado el tema de la película.
· Interés por aprender a ver el cine críticamente.

Mapa conceptual

· Analizar una película
· Introducir y ver la película
· Diferenciar las partes de una película
· Elementos objetivos
· Elementos subjetivos.
· Interpretar
· Valoración de la película
· Sacar conclusiones en grupo

Investigamos y aprendemos cómo vamos a analizar una película

Actividad 1. Analizar el argumento de una película

Con esta actividad se pretende que te adentres en el argumento de una película y lo compares con una obra literaria.

1. Elige una película de tu gusto. Hay muchas y no te será difícil.
2. Realiza con tus compañeros de grupo un comentario escrito de la película.
3. Recuerda el argumento y escríbelo
4. Haz un cómic sobre el tema o alguno de sus aspectos más significativos.
5. Explica cómo es cada personaje. Sus características, lo que le encuentras positivo y negativo. Cómo se llama y qué actor lo interpreta.
6. Si en la película existe algún parecido con situaciones que conozcas, analiza las actuaciones de sus miembros y compáralas con las que conoces en tu pueblo, barrio o ciudad.
7. ¿Qué consideras lo más importante en tu recuerdo de la película?

Actividad 2. Analiza técnicamente una película

Con esta actividad se pretende que aprendas lo que es una ficha técnica de una película, en relación con elementos técnicos, sus mensajes y su estilo narrativo.

1. Haz una ficha técnica de una película que elijas o te proponga tu profesor.

· Director
· Productor
· Actores principales
· Director de fotografía
· Año en que se filmó
· Si ganó algún premio
· Autor de música.
· Otros datos que encuentres de interés.

2. Análisis de lenguaje cinematográfico:

De la película que has visto nombra y explica algunos:

· Tipos de planos
· Movimientos de cámara
· Valora la interpretación de los actores. Describe qué te ha parecido
· Comenta la música que más te ha gustado. Si puedes conseguir la banda sonora, escúchala.
· Describe las técnicas de montaje utilizadas.

3. Análisis de los valores que se presentan

· Haz un juicio sobre el argumento, sobre los aspectos sociales positivos y negativos.

· ¿Cómo actúan los personajes?
· ¿Qué cambiarías de sus actuaciones?

4. Análisis de la estética de la película

· Valora si está bien expresada la idea central
· Si la narración es correcta
· Si la estructura musical es adecuada.
· Busca trucos y efectos especiales y documéntate o imagínate cómo se han podido lograr.

5. Análisis del género al que pertenece la película.

· Haz una lista de películas del mismo género.
· Compáralas con la que has elegido.
· Enjuicia sus semejanzas y diferencias.

Actividad 3. Analizar el mensaje de una película

En una película, se llama «mensaje», a la idea o ideas que a través de los diálogos, de la narrativa cinematográfica, de la música, se supone que los responsables-emisores de la película han querido trasmitir a los espectadores-receptores.

1. Toma como punto de partida una película. Puede ser elegida por tu profesor cuando tiene que ver con algún contenido del curso.
2. Reflexiona sobre las ideas principales.
3. Haz un mapa conceptual, o un gráfico, en el que se refleje el contenido temático de la película. Normalmente puede haber varias historias paralelas que confluyen en ciertos momentos. Lo verás mejor si haces el gráfico.
4. Elige, si es posible mediante debate con tu grupo, la idea central que se pretende transmitir.
5. Expresa cómo han influido, reforzando o limitando, los elementos técnicos (encuadres, planos, música...), para presentar mejor o peor la idea central.
6. ¿Te ha influido en algo la película?. ¿Te ha enseñado algo?. ¿Tiene que ver la película con algún contenido de tus estudios o de tu vida familiar o privada?. ¿Te ves reflejado en algún personaje de la película?. En todos los casos, razona y explica tu respuesta.
7. Haz un comentario de la frase: «El autor de la película lanza valoraciones, opiniones y actitudes de una forma consciente, aunque lleguen a nosotros de una manera inconsciente.»

Vamos a conocer

1. Cómo se analiza una película

Introducción a la película.

Para analizar una película, en primer lugar es necesario verla con tus compañeros, y con alguien que te inicie un poco en ella. Si tu profesor te explica algunas características del film, de la época en la que se realizó, de su director, y te explica un poco del argumento (que no te la cuente toda, por favor), te ayudará a que cuando la veas lo hagas con cierto conocimiento. No hay que «ver por ver». Puedes incluso revisar algún dato en enciclopedia o libro. No está demás que puedas disponer de alguna ficha o documento de trabajo para que sepas en qué fijarte especialmente.

Diferenciar las partes de una película.

Elementos objetivos:

Después de ver la película, es conveniente que reflexiones individualmente primero, y en grupo después sobre una guía de trabajo. Toda película puede analizarse teniendo en cuenta en primer lugar los elementos objetivos. Narración, planos, encuadres, montaje, sonido, color, etc.
Si aprendes a desglosar escenas o secuencias de películas te será más fácil posteriormente llegar a analizar películas completas. También puedes separar todas las secuencias distintas, o de una secuencia diferenciar claramente los planos y cada tipo de ellos. Si trabajas en grupo, es conveniente que trabajes con un criterio que te proporcione el profesor, pues un análisis de cine puede partir desde muchos puntos de vista diferentes.

Elementos subjetivos:

Más tarde pasarás a sacar conclusiones propias, valorando el film desde un punto de vista crítico, subjetivo. Las películas llevan en su interior multitud de mensajes, que debes saber encontrar e interpretar. Por eso es importante prepararse para investigar sobre una película, ya que los mensajes no están expresados con claridad, y hay que descubrirlos.
Las películas las realizan personas que tienen su forma de ver las cosas, que valoran de manera distinta las situaciones o acontecimientos, y que influyen en el espectador, algunas veces de forma beneficiosa y otras perjudicial. Por eso hay que conocer y analizar estos mensajes, para reaccionar críticamente y tener pensamientos propios.

Valoración de la película.

Los grupos, a partir de las opiniones individuales, se reúnen para presentar las conclusiones. El moderador, que puede ser el profesor, va dirigiendo el debate en función de las líneas de acción propuestas en la guía. Como última acción se redactan algunas conclusiones.

2. Analizamos una película concreta

Para poner un ejemplo, vamos a dar sugerencias sobre qué hacer con una película como «El chico», de Charles Chaplin.

1. Preparación de la actividad

El profesor puede orientar al alumno, individualmente o por grupos para realizar tareas de investigación sobre la figura de Charles Chaplin, la obra de Charles Chaplin, la propia película: «El Chico»: ¿Cómo se hizo?, su época, sus proyectos y dificultades, las anécdotas que se produjeron, el guión y argumento, las técnicas de filmación de la época, etc.

2. Ver la película y comentarla

Se introduce y presenta la película, y se ve posteriormente, en la misma sesión. A continuación se realiza el comentario general, en el que se pueden apreciar las primeras impresiones y en el que quién dirige el debate inicia al mismo tiempo nuevos interrogantes sobre la película que posteriormente van a servir para el trabajo en el aula.

3. El trabajo posterior en el aula

Después de cada actividad desarrollada es conveniente siempre recuperar lo más significativo. Para ello puedes realizar lo siguiente:

· Elaborar individualmente o por grupos un comentario escrito de la película.
· Hacer un comic sobre el tema o alguno de sus aspectos más significativos.
· Representar alguna de las escenas.
· Comparar con el cine actual
· Hacer un perfil escrito de cada uno de los personajes importantes. En este caso, El chico, el vagabundo, la chica, etc.
· Hacer una valoración y debate sobre las instituciones: el hospital, el Servicio de asistencia a menores abandonados, el dormitorio de vagabundos, la policía, el servicio médico, etc.
· Hacer una valoración sobre las situaciones sociales: Niños abandonados, Acogimiento familiar y adopción, Trato hacia los niños, Madres solteras, Delincuencia y utilización de los niños, La vida de un barrio etc.

El análisis se realiza sobre lo que se ha reflejado en la película y al mismo tiempo se deben hacer referencias y estudios de las mismas situaciones tal y cómo se dan en la actualidad.

4 Análisis de técnicas y lenguajes cinematográficos

No olvides que el cine posee identidad propia, una historia, un lenguaje determinado y una tecnología que avanza constantemente, y que necesariamente ha de ser profundizada. Por ello hay que tener en cuenta y analizar cada uno de sus elementos, (Planos, fundidos, encuadres, movimientos de cámara, interpretación, música y comentarios, técnicas de montaje, actores directores, etc.).

5 Relacionar la película con otras áreas de trabajo

Al ser el cine un elemento de gran importancia para la relacionar diversos temas y asignaturas, puedes hacer referencias a otros contenidos tratados con otros profesores: Lengua, Historia, Dibujo y plástica, dramatización, Técnicas de estudio y trabajo, Investigación, Sociedad, etc.


Conclusión

Analizar una película es reflexionar sobre sus distintos elementos, partes y personajes por separado, con el fin de encontrar lo que la película puede enseñarnos. Ya estás en el camino de hacerlo. Es importante, cuando vayas al cine, que puedas comentar la película con tus amigos, teniendo en cuenta lo que has visto en esta unidad, y otros muchos factores que puedes descubrir por tu cuenta.

* El título fue modificado por el docente Raúl de J. Roldán Álvarez con el propósito de adecuar el texto a los propósitos de los cursos del Área de Lenguaje del programa de Comunicación Social-Periodismo de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, UNIMINUTO, Seccional Bello, Antioquia, Colombia.

Referencia cibergráfica:

MARTÍNEZ-SALANOVA SÁNCHEZ, Enrique. Tomado de: El cine, arte e historia del siglo XX. En: Unidad didáctica 3: Analizando una película. On-line. Consultado el: Sábado, 28 de marzo de 2011.


CÓMO ESCRIBIR UNA RESEÑA

La reseña es un texto expositivo-argumentativo escrito en el ámbito académico y en publicaciones periódicas como diarios o revistas. Su propósito es describir, analizar y emitir un juicio crítico o juicio de valor sobre una obra o evento. En una reseña se hace un recuento del contenido de una obra, seleccionando lo significativo, sus ideas esenciales, su propósito, la finalidad y otros aspectos complemen­tarios, al tiempo que da una valoración crítica, que es la posición de quien la escribe.

Existen diferentes tipos de reseñas: las bibliográficas o literarias sobre libros de reciente publicación; de cine, sobre películas en cartelera; de discos recientes; de eventos y espectáculos, como obras teatrales y conciertos, entre otros.

En el campo académico, los estudiantes, profesores e investigadores escriben reseñas para dar cuenta de los textos leídos. En la universidad es un ejercicio constante, pues permite evaluar la capacidad de comprensión, reflexión y síntesis del reseñador.

No debemos confundir In reseña con un resumen, pues la reseña ofrece una orientación sumaria y critica sobre el contenido de una publicación reciente. F.stn orientación crítica debe reunir ciertas condiciones:

• La valoración crítica ha de ser ponderada, justa y objetiva.
• El reseñador debe emplear un tono respetuoso y ecuánime. Ha de evitar tanto la tendencia al elogio exagerado cuanto la inclinación a la dureza extrema.
• La reseña ha de ser informativa.
• El estilo en la reseña ha de ser preciso, ágil y claro.
• Al reseñador se le exigen madurez, espíritu reflexivo, especialización en la materia y serenidad de juicio.
• La reseña ha de ser analítica y sintética.

Partes de una reseña

Para casi todas las reseñas existe una estructura común. Esta es: tí­tulo de la reseña, su autor, referencia de la obra reseñada, ubicación del autor y de la obra, compendio de esta última y juicio crítico. Sin embargo, el reseñador puede adicionar u omitir algunas partes.
Título de la reseña. En muchas revistas titulan esta sección como "Reseña(s)". Pero si decidimos asignarle un título en particular, procuremos que deje entrever nuestro juicio valorativo.

Autor de la reseña. El nombre del autor de la reseña figura al co­mienzo.

Referencia de la obra. Son los elementos que Identifican la obra reseñada: autor, fecha, título, subtítulo, edición, ciudad, editorial, paginación.

Ubicación del autor y de la obra. Es conveniente ubicar al autor y la obra en el tiempo. Se hace una presentación del autor, de sus publicaciones, de sus logros, de la relación de la obra reseñada con otras del mismo autor o de otros autores, características notorias de la obra, etc.

Compendio de la obra. En esta parte, el reseñador hace de manera clara y precisa una síntesis de las ideas o hechos más importantes.

Juicio crítico. Esta es la parte más importante de la reseña. Aquí el reseñador expone su interpretación de la obra respaldada con los mejores argumentos. Este juicio crítico pretende provocar en el lector una reacción positiva o negativa frente a la obra reseñada.

Nota: el orden de presentación de estas partes depende del estilo de cada autor; en muchas reseñas se acostumbra combinar estas tres partes.

Para escribir una reseña bibliográfica recomendamos: 

• Leer por lo menos dos veces el texto con atención.
• Tomar apuntes de las ideas sobresalientes.
• Asumir una posición crítica frente a la obra.
• Sustentar dicha posición con los mejores argumentos basa­dos en evidencias.
• Revisar y corregir la versión varías veces.


Referencia:

MORENO C, Francisco, MARTHE Z, Norma y REBOLLEDO S, Luis Alberto. Cómo escribir textos académicos según normas internacionales. APA, IEEE, MLA, VANCOUVER e ICONTEC. Ediciones UNINORTE. Barranquilla, Colombia. 2010. 186 p.

viernes, 24 de abril de 2020

Tertulia: una palabra de orígen oscuro


Tertulia

Revista Letras Libres. Por Gabriel Zaid. 02 mayo 2019

Gabriel Zaid. Imagen extraída de: eldiariodecoahuila.com.mx
La palabra tertulia es una singularidad de la lengua española. Su origen sigue siendo un misterio. Hay explicaciones que la relacionan con Tertuliano y Cicerón, con el teatro y el número tres.

Las tertulias son una institución de la conversación, como los cafés, las casas de té, las academias renacentistas y los salones dieciochescos.

La palabra tertulia es una singularidad de la lengua española. Tanto el Grand Robert como el Oxford English dictionary registran tertulia (tal cual) como palabra española que entró al francés en 1776 (“Réunion savante où l’on comment Tertullien”) y al inglés en 1785 (“An evening party in Spain”).

El Diccionario de autoridades (1737) da tres acepciones de tertulia: 1. “La junta voluntaria o congreso de hombres discretos para discurrir en alguna materia. Algunos dicen tertulea.” 2. “Se llama también la junta de amigos y familiares para conversación, juego y otras diversiones honestas.” 3. “En los corrales de comedias de Madrid, es un corredor en la fachada frontera al teatro superior, y más alto a todos los aposentos.” A su vez, define corredor (entre otras acepciones) como “especie de galería que se hace en las casas alrededor (o en parte) de los patios o jardines para tomar el sol o divertirse con las vistas que ofrece”.

¿De dónde viene la palabra tertulia? El Diccionario crítico etimológico de Corominas dice que no se sabe. Pero considera verosímil la explicación de Adolf Friedrich von Schack en su Historia de la literatura y del arte dramático en España (1846):

“El nombre tertulia aparece hacia la mitad del siglo XVII y sale desde entonces frecuentemente en las obras teatrales. Así se llamaban los palcos del piso alto, que antes habían llevado el nombre de desvanes, y en los cuales se sentaba sobre todo el público educado y la gente de Iglesia. Entonces estaba de moda estudiar a Tertuliano, y los sacerdotes en particular tenían la costumbre de adornar sus sermones con citas de sus obras, por lo cual se les dio humorísticamente el nombre de tertuliantes, y a su lugar el de tertulia. De estos palcos, a los cuales ya anteriormente se había dado el nombre honorífico de desvanes eruditos, salían los dictámenes a los que el autor reconocía más fuerza, como procedentes de hombres entendidos.”

La coincidencia entre tertulia y Tertuliano es tan grande que no parece casualidad. Y ciertamente Tertuliano (160-220), el citadísimo teólogo de los primeros siglos del cristianismo, pudo estar de moda en el siglo XVII, aunque habría que documentarlo. Pero suponer que tertulia viene de Tertuliano porque los predicadores de entonces se adornaban citándolo parece rebuscado.

Otra interpretación decía que tulia recuerda a Tulio (Marco Tulio Cicerón), y que Tertuliano sonaba a ter-tullius ‘tri-Tulio’: el orador cristiano que vale el triple que Marcus Tullius Cicero. Lo cual también parece rebuscado.

Observando la palabra por su parte final, resulta insólita. Solo hay otras dos con esa terminación: abulia y granulia (tuberculosis miliar). La parte inicial (ter) hace pensar en otras posibilidades. Muchos nombres de persona derivan de nombres latinos usados para indicar el orden de nacimiento. Construyo la siguiente lista a partir del Diccionario etimológico comparado de nombres propios de persona de Gutierre Tibón. No registra la forma femenina de muchos, quizá porque no existe.

1. Primo, Primiano
2. Secundo (a), Segundo (a), Secundino (a)
3. Tercio, Tértulo, Tertuliano (a)
4. Cuarto, Cuartila, Cuartilla, Cuadrato
5. Quinto, Quintilo (a), Quintilino (a), Quintín, Quinciano
6. Sixto
7. Séptimo, Septimio (a)
8. Octavio, Octaviano
9. Nono (a)
10. Decio (a)

Tertuliano y Tertuliana derivan del nombre latino que algunos romanos daban a su tercer hijo. Otros usaban Tercio (Tercero) o Tertulo (Tercerito). Pero cabe pensar que tertulia también se relaciona con el número tres, sin que derive de Tertuliano, porque tertulia fue el nombre del piso más alto de la sala de espectáculos: el tercero.

La documentación más antigua de tertulia que encontró Corominas está en un entremés de Luis Quiñones de Benavente (1581-1651). El entremés era una pieza cómica corta que se intercalaba como descanso entre dos actos de la obra principal. Según Juan Luis Alborg (Historia de la literatura española. Época barroca), el entremés con frecuencia habla de sí mismo con un guiño irónico que busca la complicidad del público. Y así sucede en esta queja, casi pirandelliana, del pasaje citado:

Déjame mosquetería...

¿Qué me quieren los poetas?
¿Qué me aflige la tertulia?
¿Qué me quiere la cazuela?

Lo cual recuerda unos versos (posteriores) citados por el Diccionario de autoridades:

Llegaron los tertulianos,
rigidísimos jueces...

Mosquetería, cazuela y tertulia fueron nombres de secciones para el público en el edificio teatral. El diccionario de la Real Academia (2014) dice que mosquetería era “2. En los antiguos corrales de comedias, conjunto de mosqueteros [soldados armados de mosquetes] asistentes a una representación”. Que cazuela era y sigue siendo “5. En un teatro, gallinero”; pero fue también “6. En los corrales de comedias, sitio que ocupaban las mujeres” [sección donde se permitía la asistencia de mujeres, debidamente acompañadas]. Y que tertulia es “1. Reunión de personas que se juntan habitualmente para conversar o recrearse. 2. En los antiguos teatros de España, corredor en la parte más alta”. También registra tertulia como cubanismo: “Conjunto de localidades situadas en el piso alto de un cine o teatro.”
El Diccionario de mejicanismos de Francisco J. Santamaría registra:

“Mosquete. Pasillo interior en las salas de espectáculos, sobre todo aquel que puede ocupar la gente en pie sin estorbar a los que están sentados en luneta.” Cita a dos autores: Carlos González Peña, El nicho iluminado, p. 189 (“destinado a los espectadores que no gozaban del privilegio de sentarse”) y R. Beltrán, Perfiles, p. 169 (“Los corrillos se forman en el mosquete”).

“Cazuela. Popularmente, paraíso, el sitio más alto o alejado para espectadores en teatros. Se dice también gallera, gallinero, chilla, chilladora, gallola, etc.”

“Gayola. Vulgarmente, cazuela, galería del teatro.”

“Tertulia. Vulgarismo veracruzano por bailecito familiar, fandango, bochinche, guateque o cosa parecida [...]”

“Tertuliar. Formar tertulia, charlar.”

La ilustre coreógrafa mexicana Nellie Happée, que ha estado en muchos teatros del mundo viendo funciones de ballet, me dice que el tercer piso es el más alto y de precio más bajo en todas partes, como en el Palacio de Bellas Artes. Y me envía una foto que lo muestra claramente (Franco Maria Ricci, Palacio de Bellas Artes. Las obras y los días 1934-2014, México: Instituto Nacional de Bellas Artes, 2014, p. 173).

Según esto, los versos citados significaban algo así como: “¿Qué traen conmigo los del tercer piso?” “Llegaron los del tercer piso, rigidísimos jueces.”

Pero suponer que tertulia viene de tercer piso también parece rebuscado. 

Referencia: Zaid Giacoman, Gabriel. Monterrey, 1934. Poeta y ensayista. Tertulia. Revista Letras Libres. México. 02 de mayo de 2019. 

miércoles, 16 de noviembre de 2011

En la llamada vida literaria, los libros interesan menos que el ruido


Sobre la producción de elogios rimbombantes

 


1. Planteamiento del problema

La industria del elogio necesita modernizarse. El arte del elogio es difícil, poco adaptado a la velocidad y magnitud que la moderna producción de elogios requiere. Hay que encontrar un género de elogios mecánicos que, a diferencia de los malos elogios comunes y corrientes, sean mecánicos de verdad, es decir fabricables con una máquina, de preferencia electrónica. Como las máquinas piensan menos de lo que se cree, esto exige encontrar un modelo estándar de elogio que, con infinitas variantes, sea siempre el mismo. ¿Pero puede bastar un solo elogio para satisfacer la insa­ciable demanda, en un país hambriento de elogios? Si escribir no da dinero, ni poder, ni siquiera lectores, ¿cómo compensar con Gloria, Gloria Inmensa, Gloria Única, a todos y cada uno de los que ponen su ilusión en las Bellas Letras?

2. Antecedentes

Esto da por supuesto que existe una importante industria del elogio. A juzgar por lo que se dice, no existirían siquiera los elo­gios, sino la crítica feroz, pronta a devorar los engendros creadores. Pero, si se hace un mínimo recuento de las notas y reseñas que se publican, resulta que lo único feroz en México es el silencio. Las reseñas y notas son, por lo general, elogiosas, o cuando menos anodinas. Además, un elogio puede leerse en una peluquería, mientras que leer un libro supone un ánimo decidido, aunque sea decidido por la necesidad de escribir un elogio. En la llamada vida literaria, los libros interesan menos que el ruido o el silencio sobre sus autores. El ruido y el silencio son la materia prima que la indus­tria del elogio transforma en solapas, reseñas, artículos, entrevistas, polémicas, balances de fin de año: todo lo cual puede producirse aunque el libro no se lea.

3. Ponderación

Leer grandes elogios de libros no leídos permite sostener nuestro milagro editorial: la sobreproducción en medio del subconsumo. La industria del elogio nos ayuda a olvidar en qué país vivimos. Lo reconocen hasta aquellos que ocasionalmente son maltratados por la crítica: “propaganda que me hacen”, dicen triunfalmente. En efecto, si se tratara de leer, en vez de hablar de libros y escritores, la deflación sería espantosa. Todo escritor que haya superado su primer narcisismo, como para darse cuenta del país en que vive, debe cuidarse de guardar su segundo aire narcisista, porque, si no, dejaría de escribir.

Esto es más llevadero en forma colectiva. Diciendo, por ejem­plo, que llega Nuestra Hora. ¡Al fin América va a ser descubierta! Vamos a ver: dentro de la hora actual, ¿qué presencia histórica ha destacado más que la del Tercer Mundo? Dentro del Tercer Mundo, ¿qué bloque más importante, por sus años de antigüedad en subdesarrollo, que el nuestro? Dentro del nuestro, ¿qué país más significativo que México? Y, si fuera de México todo es Cuautitlán, y en esta capital de envidiosos y resentidos no hay un lugar, como éste, donde se pueda reconocer la verdad, ¿a quién le corresponde el laurel? A ti y a mí.

Fulano: tu libro es tan universal, tan futurizante de nuestro rol latinoamericano en la cultura planetaria, tan incomparablemente superior a todo lo que se ha escrito en español desde el siglo XI, que es el único libro que he leído en mi vida.

4. Solución propuesta

a) Hacer una ficha analítica de la obra o persona que se tenga que elogiar.

b) Sobre las categorías de análisis de la ficha, repasar men­talmente, con diversos libros de consulta o con una base electró­nica de datos, lo que “ha habido” en esas categorías.

c) Cruzar la ficha contra eso, hasta que salte un absoluto. Ejemplo en el que salta fácilmente un absoluto: El señor es de Chamacuero (ficha). En Chamacuero nunca ha habido poetas (fichero). Luego, el señor es Absolutamente el Poeta Más Grande de Todos los Tiempos que ha habido en Chamacuero.

Ahora bien, supongamos que el fichero registra que en Chama­cuero hubo un tal Margarito Ledesma, autor de unas Poesías más o menos cómicas. Todavía es posible un absoluto, si estructuramos el elogio para que no tope con esa limitación: Nunca, en la historia de Chamacuero, ha habido un poeta más grande, en vena seria, que Fulano.

Pero supongamos que en Chamacuero hubiese también nacido López Velarde. A las categorías geográfica (Chamacuero), de género (poesía) y vena (cómica o seria), incorporamos la categoría cronológica y resolvemos el problema: Después de López Velarde, no ha habido, en Chamacuero, un cantor de la provincia, en vena seria, más grande que el grandísimo Fulano de Tal.

Por último, supongamos que haya habido muchos grandes poetas en Chamacuero, o que nos pidan un elogio de magnitud cósmica. La salida sería: Ni Homero, ni Dante, ni Shakespeare, ni San Juan de la Cruz, ni Baudelaire, ni Octavio Paz, lograron, como el grandísimo Fulano, expresar la vivencia poética de una adoles­cencia vivida en Chamacuero por un joven nacido a mediados del siglo XX.

Un solo y mismo elogio, convenientemente categorizado, se puede multiplicar en elogios infinitos, todos ellos únicos. El méto­do cumple simultáneamente la exigencia mecánica industrial (estandarización sobre un solo modelo) y la exigencia de satisfacer cada caso como único, lo cual ya quisiera Ford haber inventado.

Evidentemente, cuando hay que cruzar más de seis o siete cate­gorías, el resultado puede ser un poco enfadoso: Nunca en la historia de la literatura mexicana, hubo un novelista sinaloense que, teniendo un padre tuerto, y habiendo hecho sus estudios en Torreón, para pasar después a Pachuca, y escribir una novela de más de quinientas páginas, en la que no sale un solo enano, tuviese un mayor dominio del monólogo subjetivo. Pero siempre se puede perfilar un sistema de categorías que excluya lo que nos estorbe, y defina algún género de supremacía.

Sin embargo, hay cortacaminos deseables, ficheros de cruce rápido, que permiten abreviar. Es el refinamiento del sistema. Con una mentalidad provinciana, el fichero geográfico pudo haber sido muy útil para esto. Pero ya no estamos en los tiempos en que se podía decir: “para estar hecho en México es extraordinario”, o “Pertenece a la pléyade inmortal de poetas tabasqueños”. Estamos en los tiempos del Juicio Universal Subjetivo. El más sumario, evidentemente, es: “No hay en toda la literatura universal un libro más grande, a Mi Ilustre Juicio, que el tuyo”. Pero tiene el inconve­niente de no servir dos veces, a menos que uno esté dispuesto a contradecirse. Si hay que estar produciendo constantemente elogios rimbombantes, el fichero “A Mi Juicio” puede cruzarse más fecundamente con el fichero cronológico de lecturas personales. El resultado es de una rapidez y fertilidad jupiterina, sobre todo si se disfraza, jupiterinamente, con una o dos categorías adicionales, que, como se comprende, salen sobrando.

Después de La guerra y la paz [categoría innecesaria, pero que hace más tonante el juicio], no se ha visto en la tradición occiden­tal [ídem] una novela más grande que la tuya [ojo:], que ya haya yo leído en los últimos quince días.

Referencia:

Fuente primaria: “Cómo leer en bicicleta”, en: Crítica del mundo cultural, México, El Colegio Nacional, 1999, pp. 140-143. Tomado del blog “El ojo en la paja” de Camilo Jiménez. Texto titulado: Lo fusilamos: Gabriel Zaid,. Consultado el: miércoles, 16 de noviembre de 2011 a la 1:13 horas por redicomuniminuto. <http://elojoenlapaja.blogspot.com/2009/05/fusilado-gabriel-zaid-de-nuevo.html>.