domingo, 27 de febrero de 2011

El análisis del discurso según Van Dijk y los estudios de la comunicación

Por Omer Silva V.


Número 26

INTRODUCCIÓN

Este trabajo tiene como principal objetivo completar en una visión sintética las ideas de van Dijk en relación a la "cultura", "etnicidad", "género", "tipos de análisis de discurso" y la "emergencia" de otras disciplinas relevantes. A la luz de las fuentes consultadas, como referencias, queda claro que gran parte de los estudios sobre "análisis del discurso" (AD) ocurren en una o más de las áreas descritas en el trabajo anterior: forma, significado, interacción y cognición. Sin embargo, se aprecia que el "contexto" juega un rol fundamental en la descripción y explicación de los textos escritos y orales. A pesar de que no existe una teoría del "contexto", el concepto es utilizado por diversos expertos en una variada amplitud de significados. En la línea de enfoque de van Dijk se puede definir como "la estructura que involucra todas las propiedades o atributos de la situación social que son relevantes en la producción y comprensión del discurso"; así los rasgos del contexto no sólo pueden influir en el discurso (escrito y oral) sino que es posible lo contrario: puede modificar las características del contexto; tal como pueden distinguirse estructuras locales y globales en el discurso, lo mismo puede darse con referencia al contexto. Entre las primeras se ubican el "ambiente" (tiempo, ubicación, circunstancias, etc.) los "participantes" y sus "roles socio-comunicativos" (locutor, amigo, presidente, etc.), intenciones, metas o propósitos. El contexto global se hace evidente o relevante en la identificación del desarrollo o proceso del discurso en acciones de la organizaciones o instituciones conocidas como "procedimientos" ( legislaciones, juicio, educación, reportaje o informes). Del mismo modo el contexto global se manifiesta cuando los participantes se involucran en interacciones como miembros de un grupo, clase o institución social (mujeres - hombres; "winka"- mapuche; anciano-joven; jefe-empleado; el proceso educativo; el parlamento, la Corte, o la Policía).

Pues bien, al asumir un enfoque contextual del discurso involucramos muchos aspectos de la sociedad y su cultura. Por ejemplo, el uso pronominal que tenemos en nuestra lengua como el Español "tu-Ud" como formas de cortesía presupone siempre que, como usuarios de esta lengua, conocemos la naturaleza, de algún modo, del otro en la interacción social. Por otro lado, la variación en el léxico implica igualmente que como hablantes podemos tener opciones diferentes o "ideologías", por ejemplo, "terrorista" frente a "luchador por la libertad" o "viejo" versus "adulto mayor". Los actos de habla como las ordenes o imperativos presuponen siempre diferencias de poder y autoridad. van Dijk (l992) es concluyente cuando plantea que en todos los niveles del discurso podemos encontrar las "huellas del contexto" en las que las características sociales de los participantes juegan un rol fundamental o vital tales como "género", "clase", "etnicidad", "edad"," origen" , y "posición" u otras formas de pertenencia grupal. Además, sostiene que los contextos sociales no siempre son estáticos y que, como usuarios de una lengua, obedecemos pasivamente a las estructura de grupo, sociedad o cultura; así el discurso y los usuarios tienen una relación dialéctica en el contexto. Es decir, además de estar sujetos a los límites sociales del contexto contribuimos también a construir o cambiar ese contexto; podemos comprometer negociaciones flexibles como función de las exigencias contextuales junto con los límites generales de la cultura y la sociedad; al mismo tiempo que obedecemos al poder del grupo también lo "desafiamos" pues las normas sociales y sus reglas pueden ser cambiadas de un modo creativo donde se puede dar origen a un orden social nuevo.

2. GENERO: 

En relación a este aspecto se plantea que como varones, de un modo abierto y a veces no tanto, nos comprometemos en formas verbales "sexistas" con y acerca del sexo opuesto, atributos que prevalecen en un grupo social. De esta forma contribuimos a " reproducir" un sistema de desigualdad de géneros al ejercer un control de aquellos aspectos del contexto a expensas de participantes femeninos en el tópico, estilos, turnos, etc. en todo tipo de eventos comunicativos (Montgomery, l976; Giles, l979; Salkie, l995).

Sobresalen en este ámbito los estudios de West, Lazar, y Kramarae quienes han desarrollado el AD en este interesante ámbito.

3. LA ETNICIDAD: 

Las ideas relacionadas con el punto anterior son válidas en cuanto a la etnicidad. Aunque no se define el concepto, implica el discurso y la comunicación intra e intercultural. Se menciona la situación en los EE.UU. donde la historia de la esclavitud y la segregación racial o el racismo continuo han creado las condiciones propicias del discurso típicas de las comunidades Afro-americanas en ese país . De esta manera, los grupos étnicos o raciales han sido capaces de desarrollar formas de hablar específicas dando origen a una influencia y adaptación mutua y generando al mismo tiempo problemas de comunicación y comprensión intercultural. A nivel de sociedad global estas relaciones interculturales o inter-étnicas pueden tomar la forma de "dominancia" al entrar en una forma de reproducción de etnocentrismo y racismo a través de la utilización de un discurso "prejuiciado" o "discriminatorio" sobre una minora étnica o racial o de cualquier emigrante. Sobresalen en esta línea los estudios del mismo van Dijk junto con S. Ting-Toomey y D. Troutman sobre cultura, etnicidad y racismo (Giles,l979; Saville-Troike, l982; Stubbs, l993).

4. LA CULTURA:

Lo sintetizado en los puntos o aspectos anteriores sobre el AD adquieren validez también en el ámbito de la cultura. Ello por cuanto las distintas formas del discurso han sido testigos de las variaciones sociales entre los actores sociales como en los grupos; esto significa que el discurso es influido por las características de los cambios culturales. Así, "narrar", "cumplir una orden", expresar cortesía", o "cambiar de tema", por citar ejemplos, se pueden hacer de modos diferentes dependiendo de los valores, normas, relaciones sociales, o instituciones y la forma que adoptan o tienen determinados contextos socio-culturales. Ocurre que en el contacto intercultural las diferencias discursivas pueden aceptarse de un modo tolerante y cooperativo o dar origen a incomprensiones o conflictos traducidos en formas de dominación, exclusión u opresión (Stubbs,l993) hacia los de menos poder. De aquí que el estudio y análisis de la comunicación intra e intercultural sea un campo de acción importante para el AD multidisciplinario. En este terreno las ideas de van Dijk han sido desarrolladas por C. Goddard y A. Wierzbicka en relación a lo que ellos denominan la "interculturalidad del discurso".

5. ANALISIS DEL DISCURSO SOCIAL:

Es la dimensión donde encontramos el AD relacionado con las nociones de cultura y sociedad. Para van Dijk, es justamente el ámbito donde debieran culminar los estudios de AD. A pesar de ser un marco complejo, podemos aquí, como investigadores, trascender el mero análisis de las combinaciones "discursivas" de la oraciones, la coherencia", los "actos de habla", y los "turnos conversacionales" o los simples "cambios de tópico". Si bien es cierto que muchas de las propiedades de estas estructuras y estrategias poseen cierta autonomía y son libres de contexto, ellas interactúan con muchas de las propiedades de los contextos locales y sociales anteriormente bosquejados. Además, van Dijk plantea que si queremos explicar lo que es el "discurso", resulta insuficiente analizar sus estructuras internas, las acciones que se logran, o las operaciones mentales (procesos cognitivos) que ocurren en el uso del lenguaje. En este sentido es necesario dar cuenta que el discurso como acción social ocurre en un marco de comprensión, comunicación e interacción que a su vez son partes de estructuras y procesos socio-culturales más amplios. De esta manera, por ejemplo, las destrezas narrativas pueden ser constitutivas de una cultura colectiva o las habilidades de argumentación en el Parlamento pueden ser inherentes a los ambientes legislativos, o cómo el "discurso educacional" (Stubbs,l993) pueda definir la educación como proceso social, etc. Sobre esta base, se puede plantear la idea de que, mediante propiedades especificas del habla acerca de inmigrantes o de los "pueblos indígenas", se pueda contribuir a una forma de reproducción de "prácticas racistas". Por otra parte, siempre en la línea de van Dijk, la desigualdad de los "géneros" puede también manifestarse y confirmarse por el discurso "machista" desafiado a su vez por otro "feminista". El abuso del poder político puede involucrar a la manipulación y legitimación de la propaganda como tipos o funciones de una "comunicación discursiva" que cualquier oposición política puede de igual forma realizar. En síntesis, lo que puede aparecer como mero discurso local, en muchos casos, se instituye como procesos y estructuras complejas a un nivel más global de la sociedad.

Estas formas de AD no son simples; requieren de un estudio más integrado en todos los niveles o dimensiones vistos hasta aquí; así las relaciones entre discurso y estructuras sociales resultan a menudo ser indirectos y altamente complicados de abordar. Retomando, a modo de ejemplo, lo que decíamos en párrafos precedentes sobre el o los "usos pronominales" (pronominalización) éstos necesitan relacionarse con la estructura de la oración, el significado, la interacción, modelos mentales, la identidad y las creencias compartidas, antes de relacionarlos con las diferencias de poder entre los miembros de un grupo o estructuras y rutinas institucionales. No cabe duda que al ámbito del AD es, en consecuencia, inter o multi disciplinario; ello queda claro al entrar al campo social del AD que tiende a orientarse hacia un "campo aplicado" sobre todo si intentamos llevar este tipo de análisis al terreno de la "educación", los "medios", la "política", el "derecho", y tantos otros campos donde el discurso adopta diversas formas y usos. Esta línea específica de desarrollo del AD la encontramos en los trabajos de Britt-Louise Gunarsson quien en forma detallada nos da cuenta de lo que ocurre desde la llamada "lingüística aplicada" a la conformación del marco de un "análisis de discurso aplicado" enfocado hacia los "ambientes educativos", "ambientes legales y burocráticos", "ambientes médico- social", "ambientes laborales" ,y los "ambientes científicos o académicos" (de Beaugrande,l993).

6. EL AD CRÍTICO: (o Análisis Crítico del Discurso)

A pesar de que podamos involucrarnos activa o pasivamente en los aspectos sociales del AD y de un modo también lejano o desinteresado siempre tendremos en frente de nuestro trabajo las normas dominantes que requiere todo trabajo intelectual o académico con el fin de ser "objetivo". Igualmente nos comprometemos en los temas y/o fenómenos a estudiar. Como tal debemos asumir una posición más cuestionadora de la realidad circundante, principalmente cuando se trata de cómo los discursos orales y escritos reproducen el abuso de poder, la dominación o la desigualdad social. A esto es lo que van Dijk denomina "AD crítico" cuyo exponente explicita siempre su posición social y política; asumir una posición con el fin de descubrir, desmitificar y, al mismo tiempo, "desafiar" una posición o dominación mediante un análisis crítico del discurso opuesto. Así, en lugar de centrarse en la disciplina y sus teorías o paradigmas lo hace en la relevancia de una situación problemática o crucial . El trabajo de un analista crítico está orientado por un "problema" más que por un marco teórico; su análisis, su descripción de un fenómeno como la formulación de una teoría juegan un rol en la medida que permita una mejor comprensión crítica de la "desigualdad social" basada en, por ejemplo, origen, género, clase, religión, lengua, u otro criterio que pueda definir las diferencias humanas. Su fin último no ser puramente científico, sino también político y social, es decir, con tendencia al "cambio". Es justamente en este sentido que la orientación social se transforma en "crítica". Quienes se mueven en esta senda ven el AD como una tarea moral y política con responsabilidad académica.

Finalmente, debemos dejar en claro que, para van Dijk, el AD o el "discurso" mismo es una parte inherente de la sociedad y participa prácticamente en todas las "injusticias" de la sociedad como en la lucha contra ellas. Un analista crítico del discurso , además de tener en cuenta el vínculo entre discurso y estructura social apunta a ser un "agente de cambio", solidario con las necesidades que promueven tal cambio. En esta línea de trabajo sobresalen las contribuciones de N. Fairclough y R. Wodak en temas tales como "lenguaje y poder", "el discurso de los medios", y los "trastornos del discurso".

TIPOS DE ANALISIS DEL DISCURSO

Hasta aquí hemos presentado una introducción elemental, aunque densa, de las estructuras, niveles y dimensiones del discurso y sus enfoques. Ahora, en una breve visión retrospectiva, consideraremos el marco resultante en términos más generales al examinar aquellos principios básicos que orientan el quehacer en AD donde se distinguen tipos, estilos y modos de realizar el análisis.

El que más prevalece o ha prevalecido es el trabajo sobre "análisis textual" que trata con las estructuras más abstractas del discurso escrito como un objeto fijo en la perspectiva de la "lingüística". El otro es el relacionado con el "estudio del habla" (discurso oral) que se centra en aquellos aspectos más dinámicos de la interacción espontánea en la perspectivas de las "ciencias sociales".

A pesar de las diferencias de enfoques, ambos están comprometidos con el descubrimiento de "ordenes", "reglas", y "regularidades" en el trabajo de análisis de "estrategias" y "estructuras"; tienen una orientación descriptiva y su tendencia es a ignorar contextos mayores como por ejemplo lo "cognitivo" y lo "social".

De la misma forma también existe la distinción entre estudios más "formales" o abstractos como en la inteligencia artificial y gramática, y estudios más "concretos" de textos reales o formas de habla en contextos específicos o socio-históricos, es decir, de la formas reales en que los usuarios de una lengua se manejan como "actores sociales", hablando, significando, y haciendo cosas con palabras.

En la literatura consultada, resaltan las orientaciones de tipo teórico y descriptivo y los aplicados y críticos con un fuerte‚ énfasis en lo social, el último. También se puede distinguir una diferencia en los "estilos" o diseños de investigación; aquí se sitúan los estudios "empíricos" que trabajan con información concreta o corpus, y los de orientación "filosófica" que son más bien especulativos y utilizan formas impresionísticas para referirse al discurso.

Otro criterio de diferenciación de enfoques se basa en tipos de discurso en cuanto a "género". Aquí las preferencias apuntan hacia las conversaciones, las noticias, la publicidad, la narrativa, la argumentación, el discurso político, entre otros. Ahora bien, cada uno de estos enfoques ha desarrollado sus propios conceptos, métodos y técnicas de análisis; una integración de los mismos pueden circular en forma paralela a la variación y especialización interdisciplinaria van Dijk distingue tres: a) los que se centran en el discurso mismo o en la estructura, b) los que consideran el discurso como comunicación en el ámbito de la "cognición", y c) aquellos que se centran en la estructura socio-cultural. Todos conforman una trilogía (discurso, cognición, sociedad) la que se vislumbra como el ámbito propicio para el establecimiento de una empresa multidisciplinaria en el AD. Sea cual fuere el punto por donde podamos ingresar a este triángulo descubriremos que no se necesitan de los otros lados o aspectos; cualquier exclusión, entonces, década de los años 60 el interés emergió simultáneamente tanto en el campo de las "humanidades" como en el de las "ciencias sociales". Ya, como discurso escrito y oral, venía siendo abordado o tratado en el análisis literario, la historia, la comunicación de masas, y desde la Grecia Antigua en la retórica o como las propiedades de "hablar en público". Por ser el AD un campo interdisciplinario nos referiremos en forma resumida a las principales disciplinas que lo abordan y tratan:

** Etnografía: Surge a mediado de los años 69 como una interdisciplina sistemática y explícita para abordar el AD; fue justamente en el campo antropológico donde se levanta un escenario con un primer "informe etnográfico" de los llamados "eventos comunicativos" (formas de hablar") en los contexto culturales. Se planteó que los hablantes de una lengua no sólo conocen las reglas o principios que estructuran una lengua como sistema gramatical sino también, como miembros de una cultura, son poseedores de una "competencia comunicativa" (saber qué decir y cuándo) (Silva, l988) más amplia; que comparten un conocimiento cultural de reglas sobre cómo hablar correcta y apropiadamente en situaciones, por ejemplo, "cómo advertir", "cómo contar un cuento", o "cómo entrar/salir de una disputa o debate"(Saville-Troike, l982).

** Estructuralismo y Semiótica: Surge como el llamado de Formalistas y otros especialistas Rusos en los años 20 y 30. El primero ofrece un marco más amplio para el estudio de la "narrativa", los "mitos", "literatura", y "cine" y otras prácticas semióticas en Francia desde donde se proyectaron influencias en diversos sentidos y latitudes. Por ejemplo, el análisis estructuralista de textos y/o narrativas en el estudio de los "medios" (Tobin,l990). La crítica que siempre aparece en estos enfoque es la de no dar cuenta de los procesos cognitivos, la interacción social , y las estructuras sociales.

** Gramática del Discurso: Más allá de la corriente Generativista en Lingüística, algunos lingüistas se han dado cuenta que el estudio de la lengua significaba, más que describir un sistema sintáctico, sobre la base de oraciones aisladas de contexto , comenzar a pensar en términos de "texto" o, como lo denomina van Dijk, la gramática de discurso centrado especialmente en las relaciones semántica y funcionales entre las oraciones. En otras palabras, cómo un texto es coherente y cómo se distribuye la información en el mismo. Hasta ese momento, el enfoque estructuralista o semiótico en el AD no consideraba el uso real de la lengua o la "dimensión social del discurso". De esta manera, y como una forma de enriquecer el campo del AD, los aportes provenientes de la "psicolingüística" y de la "psicología cognitiva" se han hecho relevantes al considerar el estudio de lo que ocurre en el "procesamiento" de la información verbal en textos orales y escritos.

** La Sociolingüística y la Pragmática: Al mismo tiempo que emergen los intereses por la estructura del discurso lo hacen también la sociolingüística y la pragmática como nuevas orientaciones en el campo de las ciencias del lenguaje. Parte de estos esfuerzos se centran en la "naturaleza discursiva del uso del lenguaje", "los actos de habla", y la "interacción verbal" al no sentirse una satisfacción con las cuentas formales de la estructura del discurso en un contexto socio-cultural (Salkie,l995; Leech,l996).

** La Etnometodología: Surge a fines de los 60 como un enfoque "micro-sociológico" interesado en el campo de la "interacción diaria" especialmente en lo referente al análisis de conversaciones en la "vida cotidiana"; reciben una atención preferente los "cambio de turno" o alternancias del diálogo como también qué tipo de interacción social se logra al expresarse de una determinada forma. Estos estudios ejercen gran influencia en la conformación del "análisis conversacional". Se observan escasos vínculos con los estudios lingüísticos formales y cognitivos al tiempo que se mantuvo cierta distancia de las formas "macro-sociológicas" clásicas al dar cuenta de una estructura social (Giles, l979; Stubbs, l993).

** La Psicología Cognitiva: Junto con la Psicología Educacional e inspirada por las complejidades del "aprendizaje humano" y/o "la adquisición del conocimiento" (fundamentos epistemológicos) (Audi, l998) en el inicio de los 70 surge una corriente de investigación en el estudio o rol que desempeñan los "procesos mentales" (atención, memoria, percepción, concentración, solución de problemas, etc.) en el proceso de comprensión de "textos" y en un marco que posteriormente conocemos como "ciencia cognitiva". Este desarrollo ocurre en estrecha cooperación con los avances de la "simulación" de computadores en la comprensión así como el rol del conocimiento en el ámbito de la "inteligencia artificial" que en su conjunto integra, enriqueciendo, las perspectivas de la "Lingüística Textual" (Green, l989; Turner, l996).

** La Psicología Social y la "Psicología Discursiva": La primera entra al campo del AD solamente en la década de los 80 a pesar de que en sus áreas de acción se habían tratado temas relevantes como los "procesos de socialización" y la "atribución". En Gran Bretaña algunos psicólogos sociales desde una relevancia obvia en la interacción social y la construcción de representaciones sociales" desarrollan su propio enfoque conocido como "psicología discursiva". Desde una posición cognitiva, e inspirados por los principios de la etnometodología, se centran en el estudio de la interacción como "fenómeno psicológico" para abordar la "comprensión", la "explicación", la "formación de opiniones e ideologías" (Giles, l979).

** Los Estudios de la Comunicación: En forma de algún modo lenta, en la década de los 70 y 80 las diversas ramas interesadas por el estudio de la "comunicación humana" sintieron que el AD ampliaba su domino de acción, por ejemplo, la estructura de los mensajes en los medios de comunicación masivos, la comunicación interpersonal, intercultural, y empresarial. Se puede afirmar que tanto el estudio de la comunicación humana así como el AD, en conjunto, pueden contribuir a una mayor integración de ambos enfoques ampliando el campo de una "teoría de la comunicación humana" (Brown, l994).

** Otras disciplinas: Lo planteado hasta aquí es válido para otras disciplinas que puedan emerger en el AD centrados en las humanidades y ciencias sociales. Por ejemplo, el estudio de las interacciones verbales en la administración de justicia (Corte o Tribunales) ya han atraído el interés en los llamados "estudios legales" en sociología y la psicología social. Por otra parte, los historiadores se interesan por la naturaleza textual de sus fuentes y de los aspectos narrativos de la historiografía; es el caso de la "teología" con el estudio de la Biblia o de otros textos sagrados. Podemos decir también que, por ahora, de la gama de disciplinas interesadas en el AD, la "ciencia política" es la que parece estar ausente en forma más sistemática; no se necesita argumentar mucho para darse cuenta que es justamente éste uno de los campos en que el discursos oral y escrito constituye un elemento central en todo proceso político (Leech, l996).

¿DIVERSIDAD O INTEGRACION?

A pesar de la riqueza de enfoques interdisciplinarios para abordar el AD, van Dijk lo plantea como opciones válidas conducentes a la unificación de los esfuerzos o al inicio y desarrollo de caminos propios. Lo positivo, como sea que fuere, es que los esfuerzos así expuestos producen una constante renovación teórica interesante por el hecho de que inicialmente, como hemos visto, el AD ha tenido lugar en los límites de disciplinas ya establecidas. Más que tender a la diversidad, el punto es y ser la emergencia de una empresa unificada. Por ejemplo, es lo que hemos venido percibiendo entre la lingüítica textual y la psicología cognitiva; otro tanto se da entre la micro-sociología, la sociolingüística, y la etnografía. Sin embargo, también se observan dominios dispares o aislados como lo son, hasta el momento, la estilística, la retórica y los estudios sobre "argumentación" (Audi, l998). Igualmente permanecen algo separados los dominios entre "mente" e "interacción"; ello lo vemos reflejado en los estudios de la "coherencia" la que fue primero tratada en los textos escritos y desde allí al análisis conversacional; las estrategias de interacción en la llamada "habla situada" fueron ignorados en el estudios de los "textos". Por otra parte, nociones fundamentales como el "significado" han sido tratadas de maneras diferentes en la semántica formal, psicología cognitiva, sociología, y la etnografía de las interacciones.

El mismo van Dijk visualiza que también han ocurrido "formas de fragmentación" lamentables en los puntos o lugares en que se inició el AD con trayectorias más o menos típicas como ha sido el caso de aquellos esfuerzos estructuralistas y post-estructuralistas en Francia y su contraparte inglesa especialmente en orientaciones literarias y filosóficas. En la tradición Hispánica el rumbo ha sido el trazado por la influencia Francesa. Afortunadamente, en la últimas décadas se han podido apreciar muchos intentos de integración. Por el lado psicológico la ciencia cognitiva suministra un marco unificado de integración e inspiración mutua en aspectos lingüísticos, cognitivos, neurológicos, y filosóficos (Turner, l996). Desde la perspectiva socio- cultural el interés por la "interacción social situada" ha favorecido el intercambio desde la pragmática, sociolingüística, sociología, y etnografía.

Es igualmente relevante destacar que han surgido algunos puntos de vistas como para plantear que no es posible una división entre cognición e interacción, sociedad y cultura favoreciendo el desarrollo de la "antropología cognitiva" con la noción de "cognición social" como el fundamento base en el AD tanto en su dimensión socio-cultural como cognitiva.

En síntesis, se puede afirmar que el AD define un dominio de estudio que por sí mismo ha promovido una influencia interdisciplinaria, por ende, una integración más que división. Se trata de que nos podamos centrar, en el futuro, en un AD como disciplina autónoma. Para ello no ser exclusividad referirse en detalle a una estructura o gramática textual, o a la cognición, interacción, estructura social, etc. sino como aspectos de un compromiso científico complejo que explique y describa el "discurso" humano como comunicación (Brown, l994).

LOS PRINCIPIOS EN LA ACCION DEL AD

No es suficiente explicar las propiedades del discurso así como sus dominios correspondientes. Hasta aquí hemos ampliado la visión o campo tratada en el trabajo anterior. Como toda disciplina o área de conocimiento el AD se orienta por algunos principios que es necesario de tener en consideración sobre todo cuando diseñamos algún tipo de investigación en el campo. van Dijk plantea que debemos tener en cuenta un cierto número de normas con el objeto de realizar un trabajo interdisciplinario objetivo y académico. A pesar de que los mismos puedan provocar reacciones críticas en el campo investigativo, ellos están sujetos a cambios. Veamos los más relevantes:
  1. Lo escrito y lo oral en su entorno natural: significa que cualquier estudio de AD debe tener como centro un material de trabajo que refleje realmente lo que ocurre en la interacción. Se deben evitar ejemplos inventados o construidos en favor de datos reales o "corpus". Los datos no pueden "editarse" o someterlos a un proceso de "sanitización" sino estudiados tal como son recogidos en la realidad o contexto social.
  2. El contexto: el discurso debe ser estudiado preferentemente como constituyente de su situación local, global, socio-cultural. De muchas maneras los discursos orales y escritos indican, reflejan o señalan su pertenencia contextual. Así las estructuras contextuales se deben observar y analizar en detalle y también como posibles consecuencias del discurso: ambiente, participantes, roles comunicativos, metas, conocimiento relevante, normas y valores, o estructuras institucionales u organizacionales, etc.
  3. El discurso como expresión oral: Mientras la mayoría de los trabajos iniciales de Ad se centraron en textos escritos (literatura, medios), la tendencia ahora es al cambio . Se trata de trabajar con interacciones verbales reales en conversaciones o diálogos formales e informales . El habla es considerada como la forma básica y primordial del discurso.
  4. El discurso como práctica de los miembros de una sociedad: Tanto el discurso oral y escrito son formas de prácticas sociales en contextos socio-culturales; no sólo somos usuarios de una lengua sino también somos parte o miembros de un grupo, institución o cultura. Mediante el uso de la lengua, entre otros, desempeñamos roles, afirmamos o negamos, estamos de acuerdo o desacuerdo, pedimos o damos información, adquirimos conocimiento e, incluso, dice van Dijk, somos capaces de "desafiar" una estructura social, política o institucional.
  5. Las categorías de los miembros: Desde las prácticas en "análisis conversacional" siempre se ha mantenido la idea de que no debemos imponer nociones preconcebidas o categorías desde la perspectiva del investigador. Se tienen que respetar las formas sobre cómo los integrantes o miembros de un grupo social interpretan, orientan y categorizan los atributos o propiedades del mundo social, sus conductas y el discurso mismo. Sobre esta base se deben formular las teorías que en forma sistemática y/o explícita den cuenta del discurso como práctica social.
  6. La secuencialidad: Se refiere al hecho de que el discurso se realiza en un sentido lineal o secuencial tanto en su producción como en comprensión. Esto es válido en lo oral y escrito e implica que en todo sus niveles (oraciones, proposiciones, actos) se deben enunciar e interpretar de acuerdo a la información precedente que es lo que ocurre en la así llamada "coherencia". Ello involucra cierta "funcionalidad": los elementos últimos se relacionan con los anteriores. Como usuarios de la lengua operamos así mental e interactivamente (modo en línea o "on-line"). Así nos damos la oportunidad de re-interpretar o corregir información o contenido.
  7. La constructividad: Los discursos también son constructivos en el sentido que las unidades constitutivas se pueden usar, comprender, y analizar "funcionalmente" como partes de un todo, creando estructuras jerárquicas en la forma, significado e interacción.
  8. Niveles y dimensiones: Los analistas del discurso tienen siempre la tendencia a descomponer sus trabajos en niveles y cómo se relacionan estos niveles. Como usuarios de la lengua los manejamos como un conjunto (sonidos, significados, o acciones).
  9. Significado y función: El investigador siempre está tras el o los significado(s) . Formular preguntas como: ¿Qué significa esto aquí? ¿Cuál es el sentido en este contexto? Este principio tiene implicancias funcionales y explicativas ¿Por qué se dice aquí?
  10. Las reglas: Se postula que el discurso también está gobernado por reglas. Tanto el discurso oral como escrito se debe analizar como manifestación o expresión de reglas gramaticales, textuales, comunicativas o interaccionales compartidas socialmente. También interesa al analista descubrir cómo se quebrantan, se ignoran o se cambian tales reglas y qué funciones discursivas presentan tales perturbaciones.
  11. Estrategias: Los usuarios de una lengua conocen y aplican estrategias mentales e interactivas en el proceso de producción y comprensión efectiva para lograr una efectividad en la realización del discurso (expresión de la intencionalidad) y su impacto en la conducta de un destinatario. Es como en el ajedrez donde para ganar o perder aplicamos técnicas, movimientos especiales, etc.
  12. La cognición social: Es fundamental aunque sea menos reconocida en algunos enfoques o tendencias. Se trata de los procesos mentales y representaciones del mundo que expresamos en lo oral o escrito. No podríamos entender el significado, coherencia, acción, etc. sin considerar lo que ocurre en la mente de los usuarios de la lengua en la realización de las interacciones. También juegan un rol fundamental en al AD los recuerdos o experiencias personales (modelos), las representaciones socio-culturales compartidas (conocimientos, actitudes, ideologías, valores, normas) que tenemos como usuarios de una lengua o como miembros de un grupo; la cognición es la "interface" entre el discurso y la sociedad.
PALABRAS FINALES

En estos dos trabajos se ha presentado el pensamiento de van Dijk en relación a los estudios sobre análisis del discurso como una manera de divulgar, en el ámbito académico, este importante conocimiento. Mirada su teoría, retrospectivamente, se aprecia un recorrido largo donde destacan, podríamos decir, los estudios lingüísticos de la "pronominalización", la "coherencia semántica", la observación de los "turnos conversacionales", y la "comprensión textual". Sin duda, en este camino se han involucrado más de una disciplina con enfoques algunos más sofisticados que otros. Casi en el término del milenio, el AD está cumpliendo la mayoría de edad; su interdisciplinareidad garantiza, por tanto, renovaciones continuas, e inspiraciones que apuntan en la actualidad hacia los campos del Derecho, Ciencia Política, y la Comunicación Humana. EL AD se mueve desde un nivel macro-social a otro micro-social y viceversa entregándonos un enfoque bien fundado y crítico para el estudio de problemáticas sociales, el poder, y la desigualdad. Por otro lado, está tomando, dice van Dijk, su propio lugar en las Humanidades y Ciencias Sociales entregándonos visiones o perspectivas de los fenómenos sociales y mentales que, posiblemente, otras disciplinas lo hacen tangencialmente. Debe tenerse en cuenta que el AD no es un método aplicable al diseño de investigaciones psicológicas, sociológicas, antropológicas o socio-política. Postula a ser una disciplina autónoma. Específicamente, en el ámbito de la "psicolingüística" el AD plantea que el uso de la lengua y la manifestación del pensamiento se manifiestan en lo que van Dijk denomina " interacción social discursiva". En este sentido, habría que agregar que no son muchas las especialidades del saber humano capaces de ofrecer oportunidades válidas para entender cómo los hablantes usan una lengua, piensan, e interactúan "reproduciendo" de esta manera su pertenencia grupal, y socio-cultural; ello desde el diálogo cotidiano a la formalidad del discurso científico, o desde lo cotidiano a la rigidez del discurso pedagógico en el aula, etc. El camino de la ciencia del lenguaje en las décadas venideras será textual, discursivo, comunicativo, crítico e interdisciplinario.


Referencias:

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Dijk, T.V. (l992) Text and Context: Explorations in the Semantics and Pragmatics of Discourse. Londres: Longman.

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Fraser, C. (l982) Advances in Social Psychology of Language. Canbridge: Cambridge University Press.

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Turner, M. (l996) The Literary Mind. Oxford: Oxford University Press.

Tobin, Y. (l990) Semiotics and Linguistics. Londres: Longman.


Mtro. Omer Silva V.: Licenciado en Pedagogía. Magíster en Lingüística, Depto. Lenguas, Literatura y Comunicación,.Facultad de Educación y Humanidades, Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.

Texto tomado de: Razón y Palabra. Primera revista latinoamericana especializada en comunicación. Abril-mayo de 2002. <http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n26/osilva.html>.

martes, 22 de febrero de 2011

Las lenguas indígenas en peligro

Lenguas nativas en Colombia, en grave riesgo de desaparecer

Efe | Bogotá | Publicado el 21 de febrero de 2011
Cinco lenguas nativas están "casi extintas" y otras diecinueve "en serio peligro" de desaparecer en el país, según un estudio oficial difundido este lunes, con motivo del Día Mundial de la Lengua Materna y de las Lenguas Nativas. 

El Programa de Protección de la Diversidad Etnolingüística, del Ministerio de Cultura, intercedió por "la importancia de reconocer y preservar" las 67 lenguas nativas que existen en Colombia y recordó que hay una ley que las protege.

Entre las lenguas "casi extintas" está la Tinigua, que en la actualidad solo la habla una persona, en el departamento del Meta; del Nonuya solo quedan tres hablantes en el Amazonas; en Caquetá, únicamente 30 personas hablan el Carijona. 

En Cauca solo quedan cuatro hablantes activos del Torotó y 50 pasivos y del pisamira o pápiwa, unos 25 hablantes de los 50 miembros de ese grupo étnico.

El Ministerio de Cultura señaló que "pocos países tienen, en relación a su tamaño, una variedad tan grande de lenguas como la tiene Colombia". 

Además del español, en Colombia se hablan 65 lenguas indígenas americanas y dos lenguas criollas. 

Entre las diecinueve lenguas nativas "en serio peligro" de extinción, figura el criollo de San Basilio de Palenque, declarado Patrimonio Inmaterial de la humanidad por la Unesco. 

Por ese motivo, el Ministerio de Cultura llamó la atención sobre la riqueza cultural que representan estas lenguas y realizó un proceso de acompañamiento a las comunidades indígenas, gitanas, palenqueras y raizales, con el fin de hacer diagnósticos precisos.

lunes, 14 de febrero de 2011

La Industria gráfica colombiana y su futuro

La industria gráfica, hacia la talla mundial
Archivo | La presidente Ejecutiva de Andigraf, María Reina, señaló la disponibilidad de nuevas fuentes de papel con un alto valor agregado para transmitir a los clientes.

La industria gráfica, hacia la talla mundial

HACIÉNDOLE FRENTE AL complicado año que acaban de cerrar, los empresarios gráficos buscan estrategias de transformación para insertarse de manera exitosa en un mercado en el que las nuevas tecnologías de la información marcan la parada. El 2011 será de cambios.
Camila Aristizabal Arango | Medellín | Publicado el 14 de febrero de 2011
La industria gráfica colombiana sabe que tiene retos grandes que asumir para seguir siendo un jugador relevante en el contexto económico.

Las nuevas tecnologías de información y comunicación, lideradas por un mayor acceso de la población a internet, obligan a este sector a buscar diferentes maneras de continuar siendo pertinentes para sus clientes y esto lo tiene muy claro María Reina Andrade, presidente de la Asociación Colombiana de la Industria Gráfica (Andigraf).

"En este momento, nos sentimos como impresores y nuestros clientes nos tratan como sastres del papel. Eso tiene que cambiar, tenemos que ser creativos: por ejemplo, si el negocio es la impresión de libros, pues hay que empezar a incursionar en la generación de contenidos", señaló la dirigente gremial en la presentación de resultados de la industria gráfica para el 2010 ante sus afiliados en Antioquia.

El año pasado no fue el mejor para esta industria: de acuerdo con cifras del Dane, la producción a octubre cayó en 4,8 por ciento. Por otro lado, la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (Eoic), de la Andi y otros gremios, entre ellos, Andigraf, señala una caída en producción del 6,7 por ciento y en ventas del 10 por ciento.

Los mayores retos

De acuerdo con Reina, los dos grandes retos que tiene que enfrentar la industria gráfica en Colombia son la informalidad y el exceso de capacidad instalada sin usar, que le representa grandes costos a las empresas.

"De igual manera, la segunda revolución industrial, causada por el uso masivo del internet, nos debe llevar a un nuevo modelo de negocios que nos permita continuar en el mercado".

De esta manera, Andigraf tiene preparada para el 2011 su estrategia de talla mundial, basada en la capacitación y formación de capital humano (en asocio con Colciencias), altos niveles de asociatividad dentro del sector, inversión en investigación y desarrollo y lo más importante: cambiar el enfoque de una industria de impresión a una de servicios. "Tenemos que dejar de vender pliegos y empezar a vender estrategias".

Frente al comercio exterior

En el 2010, las exportaciones del sector ascendieron a 206 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron un total de 222 millones de dólares. Esto significa que el año se cerró con una balanza negativa de 16 millones de dólares.

Así mismo las exportaciones bajaron un 24 por ciento y un 19 por ciento, en dólares y toneladas respectivamente.

El comercio exterior es algo que los empresarios gráficos no quieren abandonar, por lo que van a enfocar sus esfuerzos a recuperar y reforzar mercados, como el de Estados Unidos, con la ayuda de Proexport y una rueda de negocios, Andigráfica, que tendrá lugar en Bogotá del 21 al 25 de junio.

"El 2011 lo empezamos con un fin en mente, y es el de transformar la industria gráfica en un sector de talla mundial", concluyó en su presentación la dirigente gremial. 

domingo, 13 de febrero de 2011

¿Cómo mis palabras pueden acariciar los dintornos y contornos de lo que escapa al decir?

LA INTERPRETACIÓN PSICOANALÍTICA:
DE PASIÓN SIGNIFICANTE A INSPIRACIÓN POÉTICA

Por Osvaldo M. Couso

... el analista debería, en mi opinión,

apartarse un poquito del plano del sueño.
Jacques Lacan

Con su invento del inconsciente, Freud despierta al mundo entero del sueño de transparencia de la Razón. Confronta definitivamente al hombre con su desgarro inaugural, con su carne viva de dolor y desamparo.

Pero si es cierto que despertamos sólo para seguir soñando (1), una promesa de restitución negará aquella herida originaria: voy a proponerles la idea que la interpretación de los sueños - y con ella el juego significante – fue idealizada hasta constituirse en "modelo", a partir del cual se definiría la interpretación psicoanalítica.

A pesar tanto del valor poiético como del ombligo de los sueños, después de Freud se acentuó la interpretación como la que explicita y hace accesible el contenido latente que existe en las manifestaciones verbales y de comportamiento de los sujetos. Lacan dice que esa interpretación es el contenido latente, lo que a lo dicho " se añade para darle un sentido." (2). Con ello sintetiza una definición de interpretación "clásica": aquello que "se agrega" al sin-sentido proveniente de lo inconsciente, para "esclarecer" un contenido oscuro, "oculto" pero que "ya está ahí", y hacerlo inteligible.

Así concebida, la interpretación reduce otra vez el revolucionario invento freudiano a lo no-consciente. Porque olvida que el inconsciente implica un sujeto retenido en un goce. Olvida que el hombre, herido de palabra hasta la médula, cicatriza un ser de ausencias, de nostalgias y búsquedas desesperadas, por las que se niega a desprenderse de los (supuestos) paraísos que perdiera: así, Freud descubrió muy pronto que la "comunicación" de los "complejos inconscientes" no era suficiente para "librar" de ellos al sujeto.

El inconsciente freudiano está estructurado como un lenguaje y, como tal, incluye un vacío. El sujeto se incluirá en un sistema que genera una realidad extra-linguística que no captura. Cada dicho implica algo in-decible, que queda por fuera de las posibilidades del sistema mismo: "si... (...)... decimos algo de una forma determinada, quedará una parte que, por este mismo decir, se tornará absolutamente irreductible, completamente oscura." (3).

Aunque por estructura el lenguaje "dice" pero a la vez "no puede decir", se puede pensar en un metalenguaje, es decir: un "segundo" lenguaje que tome como objeto al primero, recubriéndolo en aquello de lo que no puede dar cuenta. Propongo concebir la interpretación "clásica" (aquello que se agrega para dar sentido al sin-sentido del inconsciente), como la pretensión de un metalenguaje.

La crítica a tal idea no puede hacernos olvidar el problema: la interpretación psicoanalítica está hecha de palabra, ¿cómo puede ejercer su acción en lo que está por fuera de la maquinaria significante? ¿Cómo un decir puede tocar (y modificar) lo que escapa al decir?.

LA PASIÓN DEL SIGNIFICANTE

A partir de lo in-comprensible del discurso y el comportamiento del analizante, el analista puede estar tentado de pensar que el saber que detenta va a hacerlo comprensible. Ello no sólo es "olvidar" que el saber es "medio de goce" (4), sino creer que el saber puede lograr un dominio sobre el goce. Olvidar que "la experiencia psicoanalítica pone en el centro, en el banquillo, al saber." (5). Que el inconsciente no es la llave que permite alcanzar el sentido, sino la razón misma del sin-sentido.

La realidad del inconsciente es sexual, incluye la falta a cuyo alrededor la significación fálica teje su maraña, intentando rellenar la carencia: dar sentido es enriquecer esa significación, cuya tendencia es a obturar.

Esa misma falta, además, origina el fantasma de un Otro consistente que pueda aportar un sentido pleno, decir "lo verdadero de lo verdadero" (6). Al dar sentido se sostiene la ilusión de la existencia de ese Otro.

El malentendido, el síntoma y el equívoco son nombres de esa falla en el sentido que re-establece la falta de relación sexual, el fracaso del significante para que quien habla pueda significar por entero el sexo y el goce. La interpretación de sentido pretende dominar al síntoma y eliminar el malentendido y el equívoco. La empresa es imposible porque contradice la estructura, pero el intento de dominio de la falta lleva a evitar ser interrogado por ella: una vez que el analista se compromete en la interpretación del sentido, cada vez más, casi sin darse cuenta, no se interroga... cada vez más "se va creyendo" que su saber es sin fallas.

El dominio es la "cara más profunda del falo" (7), recubre con sexo lo que del sexo fracasa (y por hacerlo interroga). Pretensión de dominio que se revela como perversa: "el hombre no sabe nada de la mujer; ni la mujer del hombre. En el falo se resume el punto de mito donde lo sexual se hace pasión del significante." (8).

LA REPRESENTACIÓN

El sujeto acude al análisis aquejado de su división: "Está representado, sin duda, pero también no está representado. En este nivel hay algo que permanece oculto en relación con este mismo significante." (9).

Por la estructura misma de la representación, el significante no puede capturar lo real del sujeto. Nombra, contornea, pero no apresa. Cava un abismo insalvable que lo separa (aunque también lo relacione) de la cosa: "La existencia de una cosa no se inscribe más que por otra cosa.. (..).. es otra cosa la que es dada..(..).. la alguna cosa cuya existencia se inscribe cesa de existir por el hecho de esta inscripción."(10).

Toda inscripción es presencia herida de ausencia. Su inadecuación hace que la cadena deslice incesantemente, en la búsqueda (siempre fracasada) del significante que complete la representación. Lejos de ser ese representante final y definitivo, que representa "por completo" al sujeto, el significante escribe la diferencia, el hiato insalvable que de él lo separa; encarna la imposibilidad misma de la representación. Y el sujeto tanto es representado como irrepresentable, en su constitución se amalgaman los significantes que lo dicen, con el vacío que se abre más allá de ellos.

El eclipse del sujeto (su desaparición bajo el sentido) y el síntoma (aparición de algo ajeno al dominio del sujeto) son nombres de la división del sujeto. Implican un quiebre y una interpelación a lo que éste cree ser y cree desear. Interrogación que lo hace dirigirse a quien supone puede aportar el significante que falta, para estar representado "por entero", para que su ser quede todo-significado y sentirse dueño de su deseo. Es decir, para seguir "no-sabiendo" lo que de algún modo sabe: su división.

LA DEMANDA DE SABER

El analista tendrá que vérselas con esa demanda.. Aceptarse como garantía de alcanzar un sentido unívoco, es responder a esa demanda inicial. Posición de impostura (11) que no es "inocente": implica el goce de dominar e imponer un saber, el predominio del discurso del Amo y el imperativo superyoico, el endiosamiento que ubica como "un ser único que sólo tiene una cosa que decir: soy lo que soy." (12).

Por eso el analista deberá ubicarse como no-detentando un saber que "aclare" el malentendido estructural, para no aplastar aquello que, por introducir una falla en su pretensión totalizadora, interroga al sujeto. Sólo así la palabra podrá desplegarse y alcanzar fragmentos de una verdad que se escurre. Posición especialmente difícil, porque la asociación libre y la regla fundamental en parte promueven esa ubicación del analista. Equívoco estructural del análisis, el analista no rechaza el lugar adjudicado (porque sin él el análisis no comienza), pero trabaja en su contra. La interpretación es uno de los medios esenciales para no colmar la demanda de un saber que sólo así, podrá ser ubicado como no-todo, y para hacer in-consistir a ese Otro que goza.
Es en ese sentido que el silencio del analista puede ser un "modo de interpretar", porque está "diciendo" que no a dicha demanda: "a menudo es mejor callarse.. (..).. pero hay que saber elegir esto último." (13). El "pero" destaca que no se puede "hacer método" del silencio.

También el decir a medias, el equívoco, el enigma, impugnan el saber en su pretensión de dominio, interrogan, obligan a producir significantes nuevos, inesperados, donde el sujeto no "se" reconoce (a la inversa, producen sorpresa o asombro, cuando no extrañeza). El sujeto "los" reconoce como los que lo determinan. Se obtiene entonces no un significante que completa la batería, sino el que porta y trae la inconsistencia de esa batería, posibilitando la producción de algo nuevo, un enunciado hasta entonces impensable.

La interpretación no liga sujeto y saber. Los des-liga, los separa radicalmente. Sólo así despojado de certezas, el sujeto puede ser artífice de un acto que ningún significante puede garantizar. Cuando el sujeto ha recorrido toda una vuelta en relación a su demanda dirigida al analista, se abren dos posibilidades: o bien vuelve a intentar obtener respuesta, o bien se desentiende del Otro y arriesga su acto. (14).

En definitiva, se espera de la interpretación que impugne y descomplete ese saber supuesto totalizante y divida al sujeto, despojándolo de la ilusión de ser UNO, único para el Otro.

El analista no es un significante que se agrega para completar el sentido, sino presencia real que porta la falla del sentido. Es desde el deseo del analista (no desde su saber) que el analista interpreta. No busca revelar un sentido oculto, sino los significantes que determinan un sujeto sujetado a un goce. No articula un saber sobre la verdad, actualiza la verdad de todo saber (que no hay saber completo).

ENIGMA Y CITA

Una operación esencial de Lacan en relación a la interpretación, es definir que "La interpretación no es interpretación por el sentido." (15). Pero no se detendrá allí: además, va a decir que ella está entre el enigma y la cita.(16).
El enigma es de difícil comprensión, y deja al sujeto en la necesidad de descifrar por él mismo lo que se ha dicho. Tejido con los elementos del discurso del analizante y apoyado en su enunciación, retorna sobre él como mensaje perturbador, que rompe la univocidad de la significación, poniendo en acto que se dice más de lo que parece decirse. Ello desconcierta, produce efectos de división subjetiva donde parecía haber una significación coagulada, abre a lo incalculable de efectos por-venir.

La cita o el enigma no se dirigen a un sujeto que "no sabe", al que se trata de enseñar lo que no sabe, sino a un sujeto determinado por el significante: "una intervención psicoanalítica no debe ser en ningún caso teórica, sugestiva – es decir imperativa -; debe ser equívoca. La interpretación analítica no está hecha para ser entendida, está hecha para producir olas." (17).

Se agrega aquí otra idea esencial: "Es únicamente por el equívoco que la interpretación opera."(18).

CONTRADICCIONES Y NUEVAS IDEAS

Es de estructura el hecho que en tanto hablantes acentuamos en un primer tiempo la dimensión simbólica por sobre la real. Así le sucedió a Freud y también a Lacan, en el que pueden encontrarse momentos de idealización de lo simbólico, que implican la interpretación dentro de ese registro.

En un primer tiempo de su enseñanza, por ejemplo, cuando concibe al síntoma como palabra amordazada, la interpretación es liberación del mensaje bloqueado.(19). Hasta que no acentuara en la estructura del síntoma, además del mensaje cifrado, su carozo real de goce, se difunde la idea de una escucha psicoanalítica que atiende predominantemente a las conexiones significantes que, como es sabido, se abren al infinito, alejándose cada vez más de tocar lo real.

Sin embargo, al mismo tiempo ya Lacan planteaba la escansión y las sesiones breves. (20) Asumía así decisivamente el análisis como hecho de discurso. Ubicaba la suspensión de la sesión como decisión no librada al reloj, sino ejercida por el analista para precipitar los momentos concluyentes. Acentuaba el corte, conveniente para que el analizante quede confrontado con la sorpresa o la incertidumbre que sus propios dichos le generan. Se promueve que el sujeto se someta al significante, favoreciendo el surgimiento de nuevos significantes. Se introduce la prisa, que destaca la vertiente de la palabra que lleva al encuentro con lo real, liberándola de su otra vertiente (la que remite más a la infinitización del sentido).

Luego de esta primera (y contradictoria) etapa, Lacan dará un paso importante cuando, en 1964, introduce la idea de un significante "especial". Subraya otra cara del significante, no la que se abre infinitamente al sentido, sino la que lo cancela, por ser sede del sin-sentido. Se abrirá así, la chance de un desasimiento de aquello que coagula al sujeto, para que éste se advierta "a qué significante – sin sentido, irreductible, traumático – está él, como sujeto, sujetado." (21). La búsqueda se define como la de este significante hecho de sin-sentido, relacionado con lo real de un sujeto, al que retiene en el goce de su relación (neurótica) con el Otro, de la que se resiste a desprenderse.

Esta idea, que redefine la interpretación psicoanalítica, será profundizada en relación al objeto: "entre psicoanalista y analizante hay siempre alguien más. Hay aquello que yo enunciaría no como representación sino como presentación del objeto. Esta presentación es lo que yo llamo, en su momento, el objeto a." (22).

La introducción del objeto a abre nuevas perspectivas para la interpretación, que "recae sobre la causa del deseo."(23). La articulación del objeto con la interpretación, inclina a ésta por el sesgo ya no de lo simbólico, sino de lo real.

Así puede leerse cuando Lacan formula que el síntoma es, para el sujeto, el modo del que goza de su inconsciente.(24). La maquinaria simbólica trabaja, elabora, y en el curso de esa elaboración produce saber y goce. Al prometer eternamente nuevos sentidos a alcanzar, tapona, en el curso mismo de su trabajo, el vacío que - en su centro mismo - lo constituye. Por entonces Lacan definirá la interpretación como la que extingue un síntoma, es decir aquella que logra un cambio en el cuerpo y en la economía del goce.

El corte y la interpretación intentan confrontar al sujeto, a través del significante, con lo que está más allá de las palabras, con lo imposible de decir. Sólo así se posibilitan cambios en la posición subjetiva.

EL DESPERTAR

Como un nuevo modo de tratar el problema, Lacan introducirá la metáfora del despertar (como contrapartida del dormir y del soñar): "En tanto el analizante sueña, el psicoanalista debe intervenir. ¿Se trataría entonces de despertar al analizante? En ningún caso es lo que éste desea-al soñar, preserva la particularidad de su síntoma -." (25). Las operaciones de cifrado del inconsciente tienden al goce, preservan el dormir, y con ello el placer (que es gozar... lo menos posible). Por eso dice Lacan que el sueño no va demasiado lejos (26), en el sentido que no llega al límite que es la falta de sentido de lo real, el no-sentido, lo real del sexo, donde el cifrado falla porque se acerca a lo que no puede escribirse.(27). La interpretación de los sueños choca con límites, pero ellos no están determinados por la dificultad para encontrar todos los sentidos posibles del cifrado onírico. Aunque tal dificultad es real, el límite está en el cifrado mismo. Ese límite es lo que Lacan llama despertar. Es el punto que constituye la frontera misma del lenguaje, que así puede concebirse en su articulación con la falta de relación sexual, "como lo que prolifera al nivel de esta no- relación." (28).

LA POESIA

Coherentemente con lo expuesto, a Lacan se le hace necesario, a los efectos de tocar lo real, imaginar un significante "nuevo" totalmente desligado del sentido: "No es seguro que uno esté despierto más que si lo que se presenta y representa es sin ninguna especie de sentido." (29). Idea difícil de concebir, tal vez por eso poco después dirá: "¿Estar eventualmente inspirado por algo del orden de la poesía para intervenir en tanto que psicoanalistas? Esto es precisamente eso hacia lo cual es necesario orientarlos." (30).

La poesía introduce una variación, ya que ella es "efecto de sentido, pero también efecto de agujero." (31). Ya no se trata, aparentemente, de un significante capaz de no producir sentido, sino del que puede agujerearlo. Lo esencial es que a partir de ello Lacan redefine la interpretación: "No hay más que la poesía, se los he dicho, que permita la interpretación." (32).

Freud comparaba y oponía el saber obturante de los filósofos y el de los poetas (que va más allá). Lacan había dicho, cuando comenta Schreber, que éste es escritor, pero no es poeta (33): poeta es el que nos introduce en un mundo diferente, en un nuevo orden de relación simbólica con el mundo. Idea que retoma y liga con la interpretación psicoanalítica, en su búsqueda por hacer de ésta un instrumento diferente a la simple manipulación de lo simbólico.

PARA FINALIZAR

En definitiva, "se trata de comprender por qué algo que se hace con este aparato que llamo el significante, puede tener efectos" (34). Lacan parte de la crítica a la interpretación por el sentido, en que se detuviera el posfreudismo. Verdadera pasión significante que degrada la interpretación al metalenguaje, el discurso analítico a discurso del amo, el deseo del analista al goce de un poder.

A pesar de plantear el síntoma predominantemente por su cara simbólica, introduce la escansión y las sesiones breves.

Subraya luego el encuentro con el sin-sentido del significante traumático, por el que el sujeto está sujetado al goce de su relación neurótica con el Otro.
Propone el enigma, el equívoco, el silencio y posteriormente el despertar y la poesía, como modos de aproximarnos a la idea de hacer operar lo simbólico sin "olvidar " que se trata de tocar lo real.

Qué mejor entonces, para finalizar este breve recorrido por la interpretación psicoanalítica, que una breve frase de un poeta: "No se trata de hablar, no se trata de callar, se trata de abrir algo entre la palabra y el silencio."(35)


BIBLIOGRAFÍA
  1. Jacques Lacan: El Seminario, Libro XVII "El reverso del psicoanálisis", Ed. Paidós, Bs. As., 1992, pág. 60.
  2. Ibid., pág. 119.
  3. Ibid., pág.115.
  4. Ibid., pág. 51.
  5. Ibid., pág. 31.
  6. Jacques Lacan: "La ciencia y la verdad", en Escritos I, Siglo Veintiuno Editores, México, 1971, pág. 352.
  7. Jacques Lacan: "La significación del falo", en Escritos I, Siglo Veintiuno Editores, México, 1971, pág. 289.
  8. Jacques Lacan: "Radiofonía", en Radiofonía y Televisión, Ed. Anagrama, Barcelona, 1977.
  9. Ibid. de 1, pág.93.
  10. Francois Recanati: "Predicación y ordenación". Exposición en el seminario de J. Lacan, el 12-12-72. Inédito, ficha de circulación interna de la EFBA, pág. 3.
  11. Jacques Lacan. El Seminario, Libro XI "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis", Ed. Paidós, Bs. As., 1987, pág. 271-274.
  12. Ibid. de 1, pág. 70.
  13. Ibid. de 1, pág. 36.
  14. Jacques Lacan: El Seminario, Libro IX "La identificación", inédito. 21-3-62.
  15. Jacques Lacan: "La tercera", en Intervenciones y textos 2, Ed. Manantial, Bs. As., 1993, pág. 84.
  16. Ibid. de 13.
  17. Jacques Lacan: Conferencia en la Universidad de Yale, 24-11-75, inédito.
  18. Jacques Lacan. El Seminario, Libro XXIII "El síntoma", inédito, clase 18-11-75.
  19. Jacques Lacan: "Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis", en Escritos I, Siglo Veintiuno Editores, México, 1971, pág. 89.
  20. Ibid., pág. 73.
  21. Ibid. de 11, pág. 258.
  22. Jacques Lacan: Conferencia en el Scio. Del Prof. Deniker, Hospital Sainte Anne, 1978, inédito.
  23. Jacques Lacan: "L’etourdit", seminario inédito. Ficha de circulación interna de la EFBA, pág. 41.
  24. Jacques Lacan: El Seminario, Libro XXII, "R.S.I.", inédito, clase del 18-2-75.
  25. Jacques Lacan: El Seminario, Libro XIV "La lógica del fantasma", inédito, clase del 23-11-66.
  26. Jacques Lacan: "La dirección de la cura y los principios de su poder", en Escritos I, Siglo Veintiuno Editores, México, 1971, pág. 254-255. Allí puede leerse, en referencia al sujeto y al sueño: "Hacer que se vuelva a encontrar en él como deseante, es lo contrario de hacerlo reconocerse allí como sujeto, porque es como en derivación de la cadena significante como corre el arroyo del deseo... (...)... el deseo no hace más que sujetar lo que el análisis subjetiviza."
  27. Jacques Lacan: El Seminario, Libro XXI "Les non dupes errent", inédito,clase 2.
  28. Jacques Lacan: "Respuesta a Catherine Millot", 1974, inédito. Ficha de circulación interna de EFBA.
  29. Jacques Lacan: El Seminario, Libro XXIV "L’insu que sait de l’une-bevue s’aile a mourre", inédito, clase del 17-5-77.
  30. Ibid., clase del 19-4-77.
  31. Ibid. de 28.
  32. Ibid.
  33. Jacques Lacan: El Seminario, Libro III "Las psicosis", Ed. Paidós, Barcelona, 1984, pág. 114.
  34. Jacques Lacan: "Conferencia en Milán", 12-5-72. Inédito, ficha de circulación interna de la EFBA.
  35. Roberto Juarroz: Conferencia en la Biblioteca Nacional, 8-9-94. Inédito.

FRASES Y CITAS PARA GUARDAR

"... la diferencia absoluta, esa que interviene cuando el sujeto, confrontado al significante primordial, accede por primera vez a la posición de sujeción a él." Seminario 11. pág. 284.

"... tengo derecho, al igual que Freud, a comunicarles mis sueños. Al contrario de los de Freud, no están inspirados por el deseo de dormir, a mí me mueve más bien el deseo de despertar." La tercera, pág. 95.

El sueño es un flujo significante. Hacer que se vuelva a encontrar en él como deseante, es lo inverso de hacerlo reconocerse allí como sujeto, porque es como es en derivación de la cadena significante como corre el arroyo del deseo. "El deseo no hace más que sujetar lo que el análisis subjetiviza." La dirección de la cura. Escritos 1, pág. 254-255

"La interpretación del analista no hace sino recubrir el hecho de que el inconsciente – si él es lo que yo digo, a saber, juego del significante – ha procedido ya en sus formaciones – sueños, lapsus, chistes o síntomas – por interpretación." (23).

Epígrafe. ... hace poco soñé que el despertador sonaba..(..).. lo considero como una buena señal, ya que, contrariamente a lo que dice Freud, en mi caso yo me despierto. Lacan conferencia en el scio. Del prof. Deniker, en Sainte Anne, 1978.inédito

El lenguaje "suple la ausencia de relación sexual". O sino: "El lenguaje puede ser concebido como lo que prolifera al nivel de esta no relación". O sino "el lenguaje niega la muerte". Respuesta a catherine Millot, 1974, inédito, ficha EFBA.

"... el analista debería, en mi opinión, apartarse un poquito del plano del sueño". Seminario 17, pág. 15.