lunes, 6 de junio de 2011

Ejemplo de desarrollo de la habilidad para escuchar y de la competencia para comunicar

El 'método' Holguín ha logrado darle un vuelco a la política exterior

El 'método' Holguín
La canciller en un jardín que hay en su despacho y que ella misma se ha dedicado a mejorar.
Foto: Claudia Rubio / EL TIEMPO

En diez meses, la canciller María Ángela Holguín ha logrado recuperar el liderazgo del país.

¿Habrá un 'método Holguín'? ¿Un método para lograr que en una semana -la que termina- haya vuelto a su país un presidente derrocado que llevaba dos años sin poder pisar su tierra, o para conseguir que una nación sea de nuevo aceptada en el seno de la OEA, o para hacer que la Secretaria de Estado de Estados Unidos reafirme que este año habrá TLC con Colombia? ¿Habrá un método para que, semanas atrás, Colombia asumiera la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para que el país ocupara la Secretaría General de Unasur, el presidente de Ecuador visitara Bogotá y el mandatario venezolano afirmara que confiaba en Colombia? Otra vez: ¿será que hay un 'metodo Holguín' para haber conseguido esta nueva realidad exterior en escasos diez meses?
La canciller María Ángela Holguín Cuéllar sonríe cuando se le hace esta pregunta, mientras camina hasta una mesa de su despacho en el Palacio de San Carlos. Se sienta y dice: "No me gusta hablar de mí". Y es verdad. Varias veces se había negado a estar del otro lado de esta libreta de apuntes respondiendo sobre asuntos personales.
"No hay método -dice Holguín, voz pausada, tono tranquilo-. Es cuestión de tener un respeto por los demás. A los acuerdos no se llega por imposición, sino por entender las diferentes posiciones. Por ponerse en los zapatos del otro". Mirando para atrás, a ella se le ocurre pensar que aprendió a negociar gracias a sus siete hermanos. "El que haya crecido en una casa numerosa, siendo además el menor, sabe que si no llega a acuerdos las cosas se complican". Dice eso y de inmediato recuerda la alegría que le dio acompañar el sábado pasado al ex presidente hondureño Manuel Zelaya de regreso a su país, y al actual mandatario de ese país, Porfirio Lobo, a la OEA. "Esa felicidad es parte del éxito de un acuerdo: nadie pierde, nadie cede más de lo que toca, y todos quedan contentos".
Que Colombia tiene hoy una política exterior diferente no lo desconoce nadie. Del aislamiento al liderazgo. Así ha sido el salto. "Ya no hay política exterior solo con Estados Unidos", opinó el ex canciller Guillermo Fernández de Soto. "Ha tenido un giro bienvenido y necesario. Radical, pero tranquilo", escribió el ex canciller Rodrigo Pardo. Detrás de esto, están las manos de María Ángela Holguín, 47 años, elegida como canciller por el presidente Santos con esta frase: "Conoce como pocos el tema de las relaciones exteriores".
Y es que, para muchos, ella debió haber llegado a ese cargo ocho años atrás, con Álvaro Uribe, a quien ella acompañó desde su campaña en el tema internacional. Sin embargo, Uribe le dijo que la necesitaba en Venezuela, y la nombró embajadora. Allá también se lució en su gestión. Tanto que el entonces canciller venezolano Roy Chaderton alcanzó a decir: "Si a María Ángela Holguín la nombran canciller, seguro me pide el Golfo. Y yo se lo doy". Dos años después, se fue como embajadora de Colombia ante la ONU, que había sido uno de sus sueños. No obstante, allá la esperaba un tema por el cual iba a empezar a deteriorarse su relación con Uribe: a principios de 2005, su paciencia de diplomática se alteró al tener que aceptar nombramientos de funcionarios sin otro mérito que ser hijos de políticos. Su protesta se conoció públicamente y eso no cayó bien en Palacio. Holguín permaneció unos meses en la ONU, luego renunció. Le ofrecieron la embajada en Francia, pero la rechazó.
-Yo necesito creer en la gente para poder trabajar. Estar convencida de que vamos todos para el mismo sitio -dice hoy, al recordar ese episodio.
¿Qué habría pasado si Carlos Gustavo Arrieta no la hubiera llamado a principios de los años 90 y le hubiera dicho que quería que fuera su secretaria privada en la Procuraduría? O mejor: si no le hubiera dicho que dejara la dolce vita que tenía en París ¡y se pusiera a trabajar! Por esos años, graduada de Ciencias Políticas de los Andes, con un temprano divorcio (se casó a los 20 y se separó a los 24), y una plata ahorrada tras su exitoso tiempo como dueña de una chocolatería en Bogotá llamada L'Étoile, Holguín vivía un año sabático en su ciudad adorada ("algo especial me pasa con París", dice). Pero al final reconoció que era hora de hacer carrera y le aceptó a Arrieta, a quien había conocido como decano en Los Andes.
-No soy abogada. ¿En qué voy a ayudarlo en la Procuraduría? -le dijo.
-Lo que necesito es a alguien con sentido común -contestó Arrieta.
Ese fue su primer cargo en la vida pública, de la que no ha salido desde entonces. Siguió un tiempo como agregada comercial en París (adonde llegó con su segundo marido y de donde volvió con su primer y único hijo, Antonio), y de vuelta a Colombia entró a la Cancillería como asistente de la viceministra de Noemí Sanín (Wilma Zafra), se quedó como Secretaria General del canciller Rodrigo Pardo (tiempo en el que tuvo su primer gran reto con la organización de la Cumbre de No Alineados en Cartagena, que también pasó con honores) y continuó como viceministra de Camilo Reyes. Entre tanto, decidió irse a pasar unos meses en Estados Unidos, sola, con su hijo, que hoy tiene 17 años. "Es algo que me acompaña desde siempre: la necesidad de independencia. A los 20 juré que no iba a depender de nadie. Me siento bien sola".
Otra cosa que la acompaña es su necesidad de cambio. En pocos sitios ha durado más de dos años. Sus dos matrimonios han durado cuatro. "Mi pobre mamá se muere con eso", dice entre risas. Tiene buen humor, Holguín. Puede que sea otro punto de su método.
Justo antes de ser Canciller, vivió en Argentina encargada de la oficina de la Corporación Andina de Fomento. Allá tenía tiempo libre para varias de sus aficiones que hoy, por cuenta de una agenda siempre llena, ha suspendido. Cocinar y tejer, por ejemplo.
-¿Aprendió a tejer en el colegio?
-Sí. El Gimnasio Femenino enseñaba a tejer. A tejer, cocinar, casarse...
(Sí: el humor es parte de su método).
A Buenos Aires llegó la llamada del recién elegido presidente Santos. Holguín sería su Ministra de Relaciones Exteriores. Y lo sería en un momento más que complicado con la vecindad. Antes de que Santos tomara posesión, sin embargo, ella ya había logrado acercamientos con Venezuela y Ecuador.
"El gobierno de Uribe trató de arreglar lo de Venezuela, pero no pudo -dice la canciller-. Lo intentó a través de los brasileños, los cubanos, los españoles. Por todos lados, y no lo lograron".
¿Cómo se pudo después? María Ángela Holguín vuelve a lo mismo: la disponibilidad de diálogo, el respeto. Habría que agregar, en su caso, las cosas bien dichas. "Yo soy súper franca. No sabe hasta qué punto", dice, y esto coincide con una frase de Rodrigo Pardo, que la describe: "Ella mide sus palabras en público, pero canta la tabla en privado". "Es muy estricta", agregan colaboradores en el Ministerio. Holguín lo reconoce: a su equipo de trabajo no le acepta el no pude. "Esa frase no me convence -dice-. Para alcanzar las cosas hay que ponerle persistencia. Darle, darle y darle". Con esa actitud, por ejemplo, logró sacar adelante el proyecto de gasoducto con Venezuela, un tema que, cuando llegó a Caracas como embajadora, estaba congelado. Con esa persistencia, trabaja día por día.
Las fotos que hay en su despacho, de diferentes momentos en la Cancillería, la muestran con unos kilos más. El ritmo de trabajo. De los ocho días de esta semana, solo pasó uno y medio en Bogotá (hoy está en El Salvador). Ya vendrá el momento de dedicarse a la finca que quiere tener en Villa de Leyva, donde montará a caballo y estrenará el piano que compró y no ha aprendido a tocar. Por ahora la espera otro avión.
Algunas claves
La persistencia es una de las razones del éxito de la Canciller. Otra es que, a la hora de dialogar, se sienta a oír al otro. A oírlo en serio. Sabe que para lograr alguna cosa, es posible (y casi siempre pasa) que haya que ceder en otras. Su carácter es claro: dice las cosas con franqueza, sienta posición, pero con un elemento que resulta esencial: el respeto.
MARÍA PAULINA ORTIZ
Redacción EL TIEMPO

América Latina llena de oportunidades, pero...


¿La década ganada?

'A veces los árboles no dejan ver el bosque', afirma con razón un dicho de la sabiduría popular. Quizás por ello a los latinoamericanos, incluyendo a los colombianos, nos cuesta en ocasiones mirar las cosas en conjunto y analizar tanto la marcha como las posibilidades de una región que, en medio de sus inmensas dificultades, va hacia adelante.
No obstante, hay perspectivas más amplias que vale la pena tener en cuenta. Ese es el caso de un libro que acaba de ser publicado por Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo y que ha sido reseñado por la prensa de varias capitales del hemisferio y de fuera de él.
Con el título La década de América Latina y el Caribe, una oportunidad real, el texto escrito por el ex ministro colombiano plantea que el período que acaba de comenzar es especialmente propicio para que los 600 millones de personas que habitan en esta parte del mundo logren mejorar de manera significativa su calidad de vida.
Las bases de dicho argumento son varias. De un lado, la pobreza, que en 1990 afectaba a uno de cada dos habitantes de la región, ahora cubre a uno de cada tres. Tan solo entre el 2002 y el 2010, 42 millones salieron de esa categoría y engrosaron las filas de la clase media.
Al mismo tiempo, las economías del área lograron remontar con éxito el fuerte oleaje de la crisis internacional de hace un par de años y hoy crecen vigorosamente, luego de haber evitado un alza del desempleo y mantenido la inflación a raya. En general, las instituciones son mejores y la democracia está más consolidada, más allá de casos puntuales y conocidos, que son motivo de preocupación.
En materia empresarial, es notorio el despegue de las llamadas 'multilatinas', nombre que reciben las compañías que hacen presencia en varias naciones de la zona o que han dado el salto a otras latitudes. También hay que destacar la evolución del comercio intrarregional, gracias a la presencia de diversos acuerdos de integración.
Por otra parte, hay un viento a favor, que sopla desde el Asia y se ha traducido en una mayor demanda de las materias primas que existen en buena parte de Latinoamérica.
Ese cambio estructural en las fuentes de crecimiento en el mundo debería beneficiar a los países que son ricos en hidrocarburos y otros minerales, así como a aquellos que cuentan con extensiones de tierra para ser cultivadas.
Todo lo anterior, sostiene Moreno, no debería ser motivo de celebración, sino de preparación y de toma de decisiones. En otras palabras, es necesario mirar en forma descarnada la realidad latinoamericana, pues, al tiempo que las posibilidades existen, los obstáculos son grandes.
De tal manera, la baja productividad, la pobre infraestructura, la escasa capacidad de innovación, la inmensa desigualdad social, la gran informalidad, el azote de la criminalidad y los retos que plantean el cambio climático y los desastres naturales son algunos de los elementos que pueden impedir que las oportunidades se concreten.
Dicha reflexión debería tener eco en Colombia, que sin duda tiene mucho que ganar en el nuevo ámbito global, pero que requiere hacer la tarea para poder encaramarse al tren del desarrollo.
En tal sentido, resulta alentador que el país haya comenzado la larga lista de reformas que tiene pendiente, mientras combate la inseguridad y la corrupción. Pero los obstáculos que todavía persisten en múltiples terrenos como los anotados deben ser derrotados con persistencia, para que ese horizonte promisorio que hoy se divisa en América Latina -que hace 30 años comenzó a vivir su 'década perdida'- acabe convirtiéndose en realidad.

La paz también tiene cuentos


Lecturas para fomentar la paz


LA BIBLIORRUEDA ES una biblioteca viajera, en Norte de Santander, que además de fomentar la lectura, trabaja con afectados por el conflicto armado. Ya visitó los 40 municipios del departamento.
Andrés Felipe Velásquez | Medellín | El Colombiano. Publicado el 6 de junio de 2011
Todo era negro. Las montañas, los árboles, las casas y los personajes del dibujo tenían esa tonalidad. Aunque al niño se le pusieron otros colores, él se apersonó del negro. "Para mí todo es negro desde el día que tuvimos salir corriendo con mi mamá y mi hermanito de la finca", le contó el menor de edad a una promotora de lectura.

Diana Rodríguez Ortega es sicóloga y la promotora que conversó con el niño, quien fue desplazado por el conflicto armado de una de las zonas rurales de Norte de Santander. Rodríguez viaja con la Bibliorrueda, un proyecto de fomento a la lectura y de apuestas de paz en este departamento. 

Con pausas narró la historia del niño que pintó solo con negro y agregó que "no volvió a los talleres que realizamos y el dibujo no lo encontramos". 

Esa es solo una de las historias que ha recogido, durante los 3 años que lleva rodando la Bibliorrueda. 

Los 40 municipios de Norte de Santander han sido visitados, las comunidades se han acercado a la lectura y han participado de las actividades Los colores de la paz, La paz cuenta y el álbum de los derechos y valores. 

Marlene Navas Fernández, coordinadora de la Red Departamental de Bibliotecas de Norte de Santander, explicó que la Bibliorrueda es una gran iniciativa de paz. 

"Participamos en el segundo laboratorio de paz con la Unión Europea, con el dinero se consiguió un carro, un camión tipo furgón que lleva libros, lleva sonido, lleva títeres, lleva cine, y con el que buscamos fomentar la lectura y entretener a las comunidades, principalmente las afectadas por el conflicto", manifestó Navas. 

Otra mirada al conflicto 

El niño vio los libros, miró los títulos y los ojeó. Sin soltar uno de los textos le dijo a Rodríguez: "es un libro muy bonito porque yo no tengo papá". 

La sicóloga recuerda esa historia porque se refiere a dos libros que tiene entre los preferidos: Mi mamáy Mi papá , ambos del autor Anthony Browne. 

Rodríguez señaló que el trabajo con las comunidades es valioso, algo que se refleja con la participación en las diferentes actividades. "Llegamos a cualquiera de los sitios y se suman. En algunos albergues de desplazados llegan los niños, algunos solos porque no tienen sus padres, otros con la mamá o con el papá", detalló. 

El facilitador regional para la cultura de la paz (Cercapaz), Víctor Gutiérrez, dijo que la Bibliorrueda es una alternativa para contar y conocer el conflicto armado desde las iniciativas de paz y desde otra perspectiva. 

"Lo que se busca es darle otra mirada al conflicto, ya estamos un poco cansados de que las primeras planas sean sangre, conflicto armado, violencia en general, y esta es una apuesta distinta", manifestó Gutiérrez. 

Aunque el acercamiento es a todas las comunidades, Navas dijo que quieren acercarse a los niños en estado de vulneración. 

"Hacemos promoción de lectura, actividades de pintura y dibujo. Se trabaja mucho con población vulnerada, niños que hayan sido afectados por el desplazamiento y que haya sufrido con problemas de violencia", apuntó. 

El invierno, ahora, no es el mejor aliado. Algunas de las vías del departamento afectadas por las lluvias, han impedido que el cronograma se pueda cumplir. 

Navas concluyó que "la principal apuesta de la Bibliorrueda es poder llevar una biblioteca donde no la hay y sembrar semillas de paz".

» Contexto

La paz también tiene cuentos

Seis historias que resaltan el trabajo que algunos personajes desarrollan por la paz, se narran en los recorridos que hace la Bibliorrueda.

La actividad llamada La paz cuenta es un conjunto de historias que fueron investigadas y escritas por estudiantes de comunicación social de Norte de Santander y llegan a las comunidades a través de un cuentero, que las presenta como iniciativas que trabajan contra el conflicto armado de una manera pacífica.

Víctor Gutiérrez de Cercapaz destacó que "el objetivo no es tener las historias por tenerlas, la idea es contarlas en los distintos municipios. Los cuenteros tienen capacidad de convocar, invitar a la gente a que se sienten y escuchen, una estrategia para transmitir el mensaje. Esta estrategia fue creada en Costa de Marfil". 

Gutiérrez agregó que la labor de las personas que se destacan por lo positivo tiene que ser conocida y ese es el trabajo con La paz cuenta. "La paz cuenta tiene la tesis de que las historias de paz pueden contarse. Es por eso que creemos que es pertinente que en las comunidades se conozcan esas historias de paz y no solo las de violencia", concluyó.

domingo, 5 de junio de 2011

Barcamp: Un nuevo modelo colaborativo de aprendizaje libre


Conocimiento libre en Barcamp 2011
Cortesía Barcamp Medellín | El 8 de mayo de 2010 se realizó la segunda versión de Barcamp Medellín. En esta se presentaron más de 70 desconferencias. Como el año pasado, la versión de 2011 tendrá lugar en el Parque Explora.

Conocimiento libre en Barcamp 2011

EXISTEN DOS PALABRAS para definir Barcamp: aprendizaje colaborativo. Este es el objetivo del evento que brinda más de 90 espacios de conversación alrededor de la tecnología, el arte y la cultura. Tendrá lugar hoy en el Parque Explora con entrada libre.
Perla Toro Castaño | Medellín | El Colombiano. Publicado el 4 de junio de 2011
La diferencia sustancial entre un conferencista y un desconferencista puede radicar en el nudo de una corbata.

El primero está en el papel de experto y le son comunes las palabras seguridad, orden, coherencia, racionalidad y reconocimiento. El segundo es un conversador. Intrépido, amante de la interacción, las diferencias y los debates.

Y si a la receta que conjura la mirada de un desconferencista se le agregan algunos detalles: tecnología, ciencia, arte, educación y creatividad, puede resultar un evento.

En Medellín y en otras 30 ciudades del mundo la respuesta fue Barcamp, "un modelo internacional de reuniones abiertas y participativas en el que se promueve una cultura de conocimiento libre y colaborativo", dicen MedeWeb, Avanet y el Parque Explora, organizadores de la jornada.

La idea que nació en Palo Alto, California, en 2005, fue adaptada al entorno antioqueño en 2009. Desde entonces, cada año, más de mil personas se reúnen para compartir el conocimiento.

Este año Barcamp construirá la "memoria colectiva" del evento, invitando a los asistentes a participar con fotos, videos, textos e interacciones en redes sociales. La jornada inicia a las 8:30 de la mañana y va hasta las 5:00 de la tarde.

EL COLOMBIANO participará con una desconferencia a cargo de la Unidad de Interacción y que reflexionará sobre redes sociales, nuevas narrativas y herramientas para hacer periodismo, otra forma de decir: nos estamos quitando la corbata.

» Contexto

1. En Barcamp 2011 se realizarán 77 desconferencias, de estas participarán 70 desconferencistas que estarán reunidos en 7 espacios. 

2. El evento será en el Parque Explora y contará con dos salas para reuniones espontáneas. Estas se organizarán a lo largo de la jornada.

3. Más de 1.300 personas se han inscrito al evento. La entrada es libre y los registros pueden hacerse en www.barcampmedellin.org

miércoles, 1 de junio de 2011

El tranvía de nuevo en Medellín... ¡Qué viva el empuje paisa! ¡Qué viva Medellín!


Una Inversión por más de 500 millones de dólares

 

¡Qué hermosura de obra!